La estrella de los Mets, el campocorto Francisco Lindor, se sometió a una cirugía que le deja ría fuera de los terrenos de juego hasta, al menos, el Spring de 2026. El equipo de Nueva York asegura que la operación fue una limpieza menor que no supone ningún riesgo para el jugador.
Una cirugía programada y sin complicaciones
El comunicado oficial de los Mets explicó que la operación consistió en una limpieza artroscópica menor del codo derecho, un procedimiento destinado a aliviar molestias persistentes que Lindor venía arrastrando desde el tramo final de la temporada 2025. Aunque el diagnóstico no reviste gravedad, el equipo ha decidido optar por la prudencia, priorizando una recuperación completa antes de su reincorporación a la actividad competitiva.
“El procedimiento fue exitoso y no se esperan complicaciones a largo plazo. Francisco estará siguiendo un plan de rehabilitación supervisado por nuestros especialistas y el departamento de rendimiento físico”, detalló la organización a través de un comunicado.
Temporada con altibajos pero liderazgo constante
A pesar de las molestias, Lindor completó una campaña destacada con los Mets, mostrando su habitual liderazgo y consistencia defensiva. El campocorto, de 31 años, firmó una temporada sólida tanto en el bateo como en el campo, consolidándose una vez más como uno de los referentes del equipo y de la Liga Nacional.
Durante 2025, Lindor mantuvo un promedio de bateo cercano a los .270, con más de 25 cuadrangulares y 85 carreras impulsadas, números que confirman su peso en la alineación neoyorquina. Además, volvió a ser una garantía defensiva en el infield, con jugadas decisivas que lo colocan entre los mejores shortstops de las Grandes Ligas.
Sin embargo, hacia el final de la temporada, las molestias en el codo se intensificaron. Aunque el jugador intentó gestionarlas mediante terapias conservadoras, los médicos finalmente recomendaron una intervención quirúrgica para evitar un agravamiento que pudiera comprometer su rendimiento a largo plazo.
Un golpe para los Mets en su planificación
La baja de Lindor representa un contratiempo significativo para los Mets, que ya trabajan en la planificación de su plantel para 2026. Su ausencia durante la pretemporada obligará al cuerpo técnico a buscar soluciones temporales para el campocorto titular, ya sea promoviendo talento de las ligas menores o recurriendo al mercado.
El mánager del equipo, Carlos Mendoza, se mostró optimista con la evolución de su jugador estrella: “Francisco es un profesional ejemplar. Sabemos que hará todo lo necesario para volver en las mejores condiciones posibles. Su mentalidad y ética de trabajo son intachables”.
De momento, se espera que Ronny Mauricio o Luisangel Acuña —dos jóvenes promesas del sistema de desarrollo de los Mets— puedan ocupar el puesto de Lindor durante los entrenamientos iniciales de 2026, mientras el boricua completa su proceso de rehabilitación.
Lindor, un pilar dentro y fuera del diamante
Desde su llegada a los Mets en 2021, Francisco Lindor ha sido una figura central tanto dentro como fuera del campo. Su contrato, valorado en 341 millones de dólares por 10 años, lo convierte en uno de los jugadores mejor pagados de la franquicia y en una de las caras visibles del proyecto deportivo del conjunto neoyorquino.
Además de su impacto deportivo, Lindor es un líder natural en el vestuario y un referente para los más jóvenes, algo que la directiva valora especialmente. Su carisma, energía y compromiso con la comunidad lo han convertido en una de las figuras más queridas por la afición de los Mets.
En declaraciones recientes, el propio jugador se mostró tranquilo respecto a la intervención y confiado en regresar aún más fuerte: “Era algo que tenía pendiente desde hace un tiempo. Quiero volver al cien por cien y ayudar al equipo a lograr los objetivos. Estoy agradecido por el apoyo de los fans y del cuerpo médico”, expresó Lindor en una entrevista con el canal oficial del club.
Mirando hacia el futuro
El proceso de recuperación se extenderá durante varios meses e incluirá fases progresivas de fisioterapia, fortalecimiento y trabajo de movilidad. Si todo marcha según lo previsto, Lindor podría reintegrarse completamente a los entrenamientos colectivos a finales del mes de febrero de 2026, justo a tiempo para el Spring Training.
Para los Mets, su regreso será una pieza clave en el intento de reconstruir un equipo competitivo tras una temporada irregular marcada por lesiones y altibajos en el rendimiento ofensivo. Con figuras como Pete Alonso y Brandon Nimmo como ejes del lineup, el conjunto neoyorquino espera que Lindor vuelva para liderar una nueva etapa de consolidación en la División Este de la Liga Nacional.