Brasil y Estados Unidos abren negociaciones para revertir los aranceles de Trump

21 octobre 2025 - 09:52

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, recibió a su homólogo brasileño Mauro Vieira en Washington para iniciar conversaciones sobre el “tarifazo” impuesto a Brasilia. La reunión diplomática se calificó como positiva y sienta las bases para un encuentro previsto entre los presidentes Trump y Lula. Ambas naciones han expresado su voluntad de superar las diferencias comerciales.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, recibió en la Casa Blanca a su homólogo brasileño, Mauro Vieira. El diplomático brasileño calificó la reunión de positiva y destacó que hubo un diálogo constructivo sobre los principales temas de la agenda bilateral. Se trata del primer encuentro de alto nivel previsto para abordar las vicisitudes comerciales y políticas que rodean la relación bilateral, según explicó Rubio en una comparecencia en la Embajada de la República de Brasil en Washington tras el encuentro.

Para los brasileños, esta representa la primera ocasión en que han logrado sentarse a negociar directamente con la nueva administración estadounidense para abordar los controvertidos aranceles. Rubio afirmó que Estados Unidos acepta entablar una negociación seria sobre las tarifas unilaterales que Trump ha impuesto a las exportaciones brasileñas que, entre otras industrias, afectan de forma directa al sector del acero. El canciller estadounidense dijo que el encuentro estuvo volcado en retomar las negociaciones comerciales entre los dos países y superar las tensiones recientes, dejando para ulteriores citas cualquier tipo de concreción.

Por su parte, Trump anunció que los presidentes mantendrán un encuentro al más alto nivel en las próximas semanas, pero sin precisar la fecha ni el lugar en que tendrá lugar esta cumbre bilateral. Rubio se vio a solas con Vieira durante 20 minutos y después continuaron 15 minutos más en una reunión ampliada acompañados por sus respectivos asesores diplomáticos. Según se ha sabido, fue justo después del saludo protocolario en Naciones Unidas entre Trump y Lula, que se inició el diálogo sobre el tarifazo que ambas cancillerías ya habían conversado por teléfono la semana pasada.

El comercio bilateral en la encrucijada 

El tarifazo impuesto por el republicano a Brasil afecta a las cifras del comercio bilateral y el clima de cooperación que existió durante la primera administración Trump. El desencuentro está motivado por lo que Estados Unidos considera una “caza de brujas” de la justicia brasileña contra el aliado de Trump, el expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro. El Gobierno de Washington ha sancionado a varios miembros del entorno del exmandatario brasileño, particularmente al asesor de Comercio Jameson Greer, que acompañó a Rubio en la reunión con Vieira.

Respecto al tarifazo impuesto por Trump, el secretario de Estado defendió las medidas comerciales estadounidenses argumentando que obedecen al Estado de derecho y a la convención de los derechos humanos. Brasil desea que Estados Unidos reevalúe el gravamen del 10% sobre el aluminio brasileño que afecta significativamente su industria. Se esperaba que los dos cancilleres también abordaran la tensa situación en Venezuela, donde el gobierno de Trump ha autorizado nuevas sanciones para presionar la salida del presidente Maduro del poder.

La reunión también abordó el asunto de Venezuela y las presiones internacionales sobre el régimen chavista que mantienen dividida a la región. Desde julio pasado, la relación bilateral se había visto afectada después de que surgiera una crisis en dos siglos de historia diplomática. Empezó cuando Trump, embarcado en su guerra arancelaria global, decidió incluir a Brasil al imponer un gravamen del 10% en el que el expresidente Bolsonaro había confiado evitar por su buena relación personal con el republicano.

Como parte de la campaña de presión geopolítica, Washington también sancionó a varios individuos cercanos al clan Bolsonaro y sus familiares en los últimos meses. La Corte Suprema de Brasil condenó a Bolsonaro a 27 años de inhabilitación política por intentar un golpe de Estado contra las instituciones democráticas brasileñas tras perder las elecciones. El clima de las relaciones bilaterales quedará condicionado por la capacidad de ambos gobiernos para separar las cuestiones comerciales de los asuntos internos y las jurisdicciones independientes de cada Estado soberano.

 

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