Brasil e India reconfiguran el Mercosur en clave Sur Global

17 octobre 2025 - 12:08

El fortalecimiento del acuerdo comercial entre Brasil e India anticipa un giro estratégico del Mercosur hacia los socios emergentes del Sur Global. En medio de la parálisis de las negociaciones con la Unión Europea, la región busca diversificar sus alianzas y recuperar margen de autonomía económica.

Brasil e India acordaron ampliar en el plazo de un año el acuerdo de preferencias arancelarias que ambos países mantienen desde 2003. La decisión, adoptada en Nueva Delhi por el vicepresidente brasileño Geraldo Alckmin y el ministro de Comercio indio Piyush Goyal, abre la puerta a un nuevo ciclo de integración económica entre América del Sur y Asia. El pacto prevé la reducción sustancial de aranceles y la inclusión de medidas no tarifarias para facilitar el comercio bilateral, un paso que los gobiernos definen como “mutuamente beneficioso”.

La cooperación entre Brasil y la India va más allá del plano comercial. Ambos países, miembros del BRICS y del G20, representan las dos mayores economías emergentes del hemisferio sur. Su acercamiento expresa la voluntad de construir un orden económico menos dependiente de las potencias tradicionales. Mientras las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea continúan bloqueadas por los desacuerdos ambientales y agrícolas, Brasil explora rutas alternativas con socios asiáticos que comparten intereses de desarrollo industrial y tecnológico.

El acuerdo de 2003 cubría apenas el cinco por ciento del flujo comercial entre India y el bloque sudamericano. Su actualización busca multiplicar ese volumen, con especial atención a los sectores de energía, defensa, innovación y agroindustria. La visita de Alckmin a Nueva Delhi incluyó también la firma de un contrato de venta de seis millones de barriles de petróleo por parte de Petrobras y la creación de un visado electrónico de negocios para ciudadanos indios. En el horizonte, el objetivo declarado es elevar el comercio bilateral de quince mil a veinte mil millones de dólares en los próximos años.

El acercamiento entre Brasil e India tiene una dimensión simbólica que trasciende las cifras. Refleja un cambio de brújula en la diplomacia latinoamericana, que empieza a mirar hacia el Pacífico y el Índico en lugar de mantener su dependencia exclusiva de los mercados europeos. En ese movimiento, Brasil actúa como bisagra entre América del Sur y Asia, impulsando un modelo de cooperación basado en la complementariedad más que en la subordinación.

Los expertos en comercio internacional subrayan que este tipo de alianzas responden a un contexto global en el que el Sur Global busca mayor cohesión política y económica. Frente a la guerra comercial entre Estados Unidos y China, y ante el proteccionismo creciente en Europa, los países emergentes intentan construir un espacio de negociación propio. India se perfila como potencia manufacturera y tecnológica, mientras Brasil conserva un peso decisivo en la producción de alimentos y energía. La combinación de ambas fortalezas puede dar lugar a una nueva arquitectura de cooperación económica.

El desafío para el Mercosur es traducir ese impulso en una estrategia regional coherente. La falta de consenso entre sus miembros ha limitado históricamente la capacidad de acción conjunta del bloque. Si Brasil logra consolidar una alianza eficaz con India, el resto de los socios —Argentina, Uruguay y Paraguay— podrían verse obligados a redefinir su papel dentro del proyecto.

Mientras los equilibrios globales se desplazan, el acercamiento entre Brasil e India confirma una tendencia estratégica: el desarrollo latinoamericano dependerá cada vez más de las alianzas dentro del Sur Global.

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