Río de Janeiro reúne a 21 países iberoamericanos para debatir el futuro de la lectura

14 octobre 2025 - 11:28

Río de Janeiro se convierte esta semana en la capital cultural del mundo hispanohablante con la celebración del IX Encuentro Iberoamericano de Redplanes, que se desarrolla del 13 al 16 de octubre de 2025. Delegaciones oficiales de los ministerios de Cultura y Educación de 21 países participan en esta cita dedicada a las políticas públicas de lectura, escritura y oralidad en la región.

El encuentro está organizado por el Cerlalc, la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y el Gobierno de Brasil, en el marco de la designación de Río de Janeiro como Capital Mundial del Libro 2025. La agenda incluye conferencias, mesas de trabajo y paneles especializados sobre inclusión lingüística, democratización del acceso al libro, derechos culturales y participación ciudadana a través de la palabra.

Uno de los ejes centrales del evento es el papel de la lectura en la cohesión social y la construcción democrática. Los organizadores destacan que los planes nacionales del libro siguen siendo una herramienta clave para enfrentar brechas educativas, desigualdad territorial y pérdida de hábitos lectores entre niños y jóvenes. También se abordará el impacto de las plataformas digitales, la circulación editorial y los desafíos de las lenguas indígenas dentro del espacio iberoamericano.

La directora del Cerlalc, Margarita Cuéllar Barona, afirmó que el encuentro busca “actualizar estrategias comunes y reforzar el compromiso político con la lectura como derecho cultural y no como privilegio”. La cita servirá, además, para compartir avances en los planes de fomento lector impulsados recientemente por países como Brasil, Colombia, México, Argentina y España.

Durante cuatro días, Río de Janeiro reunirá a responsables públicos, académicos, bibliotecarios, editores y especialistas del sector educativo. El objetivo es consensuar una hoja de ruta regional que permita adaptar las políticas del libro a los desafíos actuales: desigualdad social, transformación digital, diversidad lingüística y acceso efectivo a la cultura escrita.

El evento se perfila como una plataforma de cooperación renovada y un espacio estratégico para reposicionar la lectura como una política de Estado en Iberoamérica.

Compartir el artículo