Paraguay se prepara para iniciar su adhesión a la OCDE

07 octobre 2025 - 14:46

El anuncio de Santiago Peña abre un capítulo decisivo en la política exterior paraguaya, con la aspiración de integrarse en un espacio que impone altos estándares de gobernanza, transparencia y estabilidad.

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, confirmó en Asunción el inicio del proceso de adhesión a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Lo hizo durante la inauguración del Foro Latinoamericano y del Caribe de la Competencia, con un discurso en el que subrayó la importancia del paso y lo vinculó con el compromiso de su país con la transparencia, la inclusión y el desarrollo sostenible.

Con este anuncio, Paraguay se alinea con los países latinoamericanos que ya forman parte de la organización, entre ellos Chile, Colombia, Costa Rica y México. La adhesión exige transformaciones profundas en ámbitos clave como la competencia, la gobernanza y la apertura de los mercados, lo que convierte la decisión en un reto de largo aliento.

Peña destacó que el país vive un momento de estabilidad y crecimiento económico, sustentado en el uso de energía renovable, un sistema impositivo competitivo y una ubicación estratégica en el corazón de Sudamérica. Con estos argumentos busca proyectar a Paraguay como un puente entre naciones del continente y como un destino confiable para la inversión extranjera. El ingreso a la OCDE, sin embargo, requiere un proceso de evaluación prolongado que obliga a revisar normativas en temas sensibles como el medio ambiente, la tributación, la educación y las políticas sociales.

El mensaje del presidente enlaza con una estrategia más amplia de diversificación internacional. En un Mercosur marcado por disputas internas y con un Brasil orientado hacia prioridades globales, Paraguay apuesta a la OCDE para fortalecer su imagen de previsibilidad institucional y modernidad. La pregunta es si podrá sostener las reformas necesarias en un sistema político donde persisten prácticas clientelares y debilidades estructurales.

En el plano interno, la iniciativa ofrece a Peña la oportunidad de reforzar su legitimidad y de presentarse como líder de un país que busca estándares de excelencia. En el ámbito externo, constituye un instrumento para atraer inversiones en sectores estratégicos como la agroindustria, la energía y la infraestructura. La clave será transformar ese relato en políticas efectivas y consistentes.

El ingreso a la OCDE no representa un simple símbolo. La organización exige rendición de cuentas, evaluación periódica y resultados verificables. Estabilidad macroeconómica y crecimiento sostenido no alcanzan sin instituciones sólidas, reglas claras y políticas inclusivas que garanticen igualdad de oportunidades.

El anuncio de Peña resuena en toda América Latina. Paraguay, durante mucho tiempo en los márgenes de la integración internacional, busca ganar visibilidad y centralidad a partir de un relato de confianza y apertura. El camino hacia la OCDE pondrá a prueba su capacidad de cumplir con estándares globales y de sostener el ritmo de reformas.

Paraguay declara estar preparado. La comunidad internacional observará hasta qué punto esa declaración se convierte en realidad.

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