El jugador sufre una lesión grave en sus testículos y se someterá a una cirugía. Los Oklahoma City tendrán que esperar aún más para ver al rookie en plena forma.
Una carrera que arranca con obstáculos
Nikola Topić fue seleccionado por Oklahoma City con una de las elecciones más prometedoras del draft de 2024. Proveniente del Estrella Roja de Belgrado, el serbio destacaba por su visión de juego, su capacidad para dirigir el ataque y un físico imponente para su posición (1,98 m). Sin embargo, justo antes del draft sufrió una rotura parcial del ligamento cruzado anterior (ACL) que lo mantuvo alejado de las canchas durante toda la temporada 2024-25.
Los Thunder sabían que estaban apostando a largo plazo. Con un núcleo joven encabezado por Shai Gilgeous-Alexander, Chet Holmgren y Jalen Williams, la franquicia no tenía prisa: podían esperar a que Topić se recuperara completamente. De hecho, la idea era que en 2025-26 comenzara a sumar minutos progresivamente, integrándose en una rotación ya consolidada pero aún abierta a nuevas piezas.
Esa expectativa, sin embargo, deberá esperar unas semanas más. El equipo confirmó que el base “se sometió a un procedimiento correctivo” tras una lesión en la zona testicular y que será reevaluado dentro de 4 a 6 semanas, lo que prácticamente lo deja fuera del arranque de la temporada regular, prevista para finales de octubre.
Impacto en el plan del Thunder
Aunque Topić todavía no era una pieza principal en la rotación, su ausencia es una noticia desafortunada para los Thunder. El cuerpo técnico, liderado por Mark Daigneault, planeaba darle minutos de rodaje durante la pretemporada y los primeros juegos oficiales para evaluar cómo se adaptaba al ritmo NBA.
Sin él, la responsabilidad en la posición de base suplente recaerá probablemente en Josh Giddey, quien a pesar de su versatilidad podría tener que asumir más tareas de dirección, o en Tre Mann, que podría recuperar minutos en la segunda unidad.
Además, esta situación obliga a Oklahoma City a mantener su prudencia habitual con los jóvenes talentos. La franquicia se ha caracterizado por no apresurar los procesos de desarrollo. Lo hicieron con Chet Holmgren —quien se perdió toda su primera temporada por lesión— y lo están repitiendo con Topić. En ambos casos, el Thunder ha demostrado paciencia y una estrategia centrada en el largo plazo, confiando en la fortaleza de su estructura y en la profundidad de su plantilla.
Una lesión inusual pero tratable
Aunque el diagnóstico puede sonar preocupante, fuentes médicas cercanas al equipo indicaron que la cirugía testicular de Topić no compromete su carrera deportiva. Es una lesión delicada, sí, pero con un tiempo de recuperación claramente definido y un pronóstico favorable.
El principal desafío será recuperar la confianza física y el ritmo competitivo, aspectos que el serbio ya conoce bien después de su largo proceso de rehabilitación por la lesión de rodilla.
Topić había mostrado buenas sensaciones en los entrenamientos previos y en sesiones privadas del equipo, destacando por su inteligencia táctica y su madurez para leer el juego. Los Thunder esperan que, una vez superada esta intervención, pueda reincorporarse a plena forma antes de que termine 2025.
Una promesa que no pierde brillo
Pese a los contratiempos, el potencial de Nikola Topić sigue siendo indiscutible. A sus 19 años, ya fue campeón y MVP en categorías inferiores con Serbia y dejó grandes actuaciones en la Liga Adriática con el Estrella Roja. Su combinación de tamaño, visión y temple recuerda a los grandes bases europeos que triunfaron en la NBA, como Luka Dončić o Goran Dragić, aunque su estilo es más pausado y cerebral.
Oklahoma City confía en que, una vez recuperado, pueda convertirse en el organizador que complemente el talento anotador de Gilgeous-Alexander. La visión a futuro del proyecto sigue intacta: un equipo joven, profundo, disciplinado y con enorme margen de crecimiento.