El gobierno palestino espera en la ONU una semana decisiva

21 septembre 2025 - 11:48

Ramala mira hacia Nueva York con la convicción de que el reconocimiento de Palestina por parte de potencias occidentales marcará un hito en plena guerra de Gaza.

La ministra de Exteriores de la Autoridad Nacional Palestina, Varsen Aghabekian, lo dijo con claridad: será “una semana memorable y significativa”. Sus palabras reflejan el clima que rodea al liderazgo palestino en la víspera de la Asamblea General de Naciones Unidas, donde se prevé que Reino Unido, Canadá y Australia se sumen al reconocimiento oficial del Estado de Palestina.

Ese respaldo, explicó la canciller en Ramala, transmite un mensaje de esperanza a un pueblo sometido a una ofensiva militar devastadora en Gaza, donde la población ha sido forzada a desplazarse al sur bajo la presión del ejército israelí. “La ocupación es la causa fundamental de la inestabilidad en la región y del sufrimiento del pueblo palestino”, insistió, colocando el foco en la raíz política del conflicto.

El gesto británico, confirmado por medios en Londres, supone un giro con fuerte carga simbólica. Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido, concretará así un anuncio hecho en julio: reconocer a Palestina antes de la Asamblea de la ONU, dado que Israel no dio pasos para frenar la guerra, decretar un alto el fuego ni detener la expansión de asentamientos en Cisjordania. La ministra palestina subrayó que estas iniciativas son “un reflejo del apoyo internacional a la Organización para la Liberación de Palestina”, único representante legítimo de su pueblo.

Para Mahmud Abás y su equipo, el momento representa tanto un alivio como un desafío. El reconocimiento internacional no cambia de inmediato el frente de batalla, pero amplía el margen diplomático para sostener la solución de dos Estados como horizonte viable. La canciller Aghabekian lo ligó a cuatro prioridades inmediatas: detener la hambruna en Gaza, impedir el desplazamiento forzado, garantizar protección a la población civil y frenar la escalada de violencia.

Los analistas advierten que el reconocimiento no detendrá la ofensiva israelí, aunque sí acentúa el aislamiento de Tel Aviv y Washington, hoy acompañados principalmente por gobiernos ultraderechistas como los de Hungría o Argentina y por algunos pequeños Estados del Pacífico. Frente a esa minoría, 147 de los 193 países miembros de la ONU ya han reconocido a Palestina.

La Asamblea General de esta semana quedará marcada por esa fractura. Mientras Estados Unidos e Israel insisten en que gestos como el británico equivalen a “premiar a Hamás”, en Ramala se los interpreta como un contrapeso político al peso de la ocupación. En ese contraste se juega la narrativa que dominará el foro: la de un pueblo que busca legitimidad internacional frente a un gobierno que resiste crecientes cuestionamientos.

La expectativa palestina es que la sesión en Nueva York abra un nuevo ciclo diplomático. El reconocimiento de potencias con asiento en el Consejo de Seguridad fortalece su causa y puede reconfigurar las dinámicas en futuros procesos de negociación. De ahí la insistencia de Aghabekian en que esta semana quedará grabada como memorable, no por la retórica, sino porque condensa la posibilidad de que Palestina deje de ser tratada como tema lateral y ocupe el lugar que le corresponde en el mapa de los Estados.

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