Notre Dame reabre sus torres: el regreso de un símbolo universal

19 septembre 2025 - 12:19

Seis años después del incendio que devastó su techo, la catedral de París vuelve a recibir a visitantes en sus torres, con un recorrido renovado que combina historia, memoria y experiencia sensorial.

La reapertura de las torres de la catedral de Notre Dame marca un momento de alta carga simbólica. No se trata únicamente de recuperar uno de los miradores más célebres del mundo, sino de ofrecer al público un recorrido repensado que conjuga memoria histórica y renovación arquitectónica. Desde este sábado, los visitantes podrán subir los 424 escalones que conducen a lo alto del monumento, un ascenso que permite comprender tanto la grandeza de la construcción iniciada en 1163 como la fragilidad que el incendio del 15 de abril de 2019 reveló al mundo entero.

El nuevo itinerario comienza en la torre sur, junto al Sena, donde los visitantes pasarán a pocos metros de Emmanuel, la campana mayor de 13,3 toneladas, fundida en 1681 y única sobreviviente de la tragedia. A su alrededor, las demás campanas han debido ser refundidas, en un esfuerzo de reconstrucción que simboliza la persistencia de la tradición frente al desastre. El recorrido culmina en la terraza norte, a 69 metros de altura, desde donde se abre una panorámica de París en 360 grados.

La experiencia ha sido concebida con un enfoque distinto: menos lectura de paneles y más inmersión sensorial. Una “creación sonora” acompaña la salida, reforzando la percepción de que Notre Dame no es solo una pieza del pasado, sino un organismo vivo en el corazón de la capital francesa. La escalera de roble macizo incorporada en el trayecto responde también a un criterio de comodidad, con circulación doble para facilitar la subida y bajada simultánea.

El presidente Emmanuel Macron, acompañado de la ministra de Cultura Rachida Dati, recorrió las torres este viernes. La visita presidencial, en vísperas de la reapertura, subraya la dimensión política de un monumento que ha acompañado las grandes gestas y tragedias francesas. La reapertura de las torres ocurre además en vísperas de la reapertura integral de la catedral, prevista para finales de 2026, y anticipa un nuevo ciclo en la vida cultural de París.

El acceso estará limitado a 1.400 visitantes diarios en temporada alta y 900 en temporada baja, con un total de 400.000 al año, 50.000 menos que antes del incendio. Los responsables buscan priorizar la calidad de la experiencia sobre la masificación. El precio de la entrada es de 16 euros, con gratuidad para menores de 18 años y jóvenes europeos hasta 25.

Notre Dame no se limita a ser un templo gótico. Su reconstrucción, observada con atención en todos los continentes, expresa la necesidad de custodiar un símbolo de permanencia en tiempos inciertos. Que sus torres vuelvan a abrirse al público representa un logro técnico y, al mismo tiempo, una afirmación cultural: la memoria se levanta de nuevo, con la misma paciencia con la que se asciende escalón tras escalón.

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