La conexión americana de la ultraderecha española

18 septembre 2025 - 08:39

La Heritage Foundation, el think tank conservador más influyente de Estados Unidos, estrecha vínculos con Vox y otras entidades afines en España para exportar la agenda trumpista. Roger Severino, vicepresidente de la organización y arquitecto del controvertido Proyecto 2025, intervino en la convención de la formación de Santiago Abascal celebrada en Madrid, evidenciando una estrategia de internacionalización del movimiento conservador «transnacional». Esta alianza revela cómo la extrema derecha española se integra en una red global de financiación, ideas y estrategias políticas dirigida desde Washington con el objetivo de combatir lo que denominan «tiranía woke» y «marxismo cultural».

 La presencia de Roger Severino, vicepresidente de política doméstica de la Heritage Foundation, en la convención de Vox celebrada en mayo de 2024 en Madrid certificó la consolidación de una alianza estratégica entre la ultraderecha española y el think tank conservador más influyente de Estados Unidos. Severino, arquitecto clave del controvertido Proyecto 2025 que pretende remodelar la administración federal estadounidense bajo criterios ultraconservadores, utilizó el foro madrileño para estrechar vínculos con Santiago Abascal y promover lo que definió como un «movimiento conservador transnacional» capaz de combatir las políticas progresistas a escala global.

La Heritage Foundation, fundada en 1973 durante la administración Nixon, ha evolucionado desde sus orígenes como respuesta conservadora a la Institución Brookings hasta convertirse en el principal laboratorio de ideas de la derecha estadounidense. Con un presupuesto anual superior a los 100 millones de dólares y conexiones directas con el Partido Republicano, la organización se jacta de haber influido en el 60% de las políticas adoptadas por las administraciones Reagan y Trump. Su actual presidente, Kevin Roberts, ha declarado abiertamente su objetivo de «institucionalizar el trumpismo», convirtiendo la fundación en vanguardia intelectual del populismo conservador global.

Las conexiones españolas de la Heritage no se limitan a Vox. El think tank mantiene colaboraciones con CEU-CEFAS, el centro de estudios de la Universidad CEU San Pablo dirigido por Fernando Nistal, donde imparte cursos sobre liderazgo conservador y facilita estancias investigadoras para estudiantes destacados. Esta red académica permite formar cuadros ideológicos alineados con los postulados de Washington, creando una cantera intelectual que alimenta tanto medios de comunicación como instituciones políticas conservadoras españolas.

El Proyecto 2025: manual para la revolución conservadora

Roger Severino representa el perfil del nuevo conservadurismo católico estadounidense que ha encontrado eco en la Europa mediterránea. Hijo de inmigrantes colombianos y graduado por Harvard Law School, Severino dirigió durante la administración Trump la Oficina de Derechos Civiles del Departamento de Salud, donde implementó políticas restrictivas contra los derechos LGBTQ y el acceso al aborto. Su experiencia gubernamental le convierte en figura clave para el diseño del Proyecto 2025, un plan de 887 páginas que pretende transformar la administración federal estadounidense eliminando garantías democráticas y estableciendo un control político directo sobre agencias independientes como el FBI o el Departamento de Justicia.

El documento, calificado por sus críticos como «manual para el autoritarismo», propone despedir masivamente a funcionarios federales y reemplazarlos por personal ideológicamente afín, eliminar la separación de poderes y restringir derechos fundamentales de mujeres, trabajadores, inmigrantes y minorías. «La larga marcha del marxismo cultural en nuestras instituciones ha ido adelante. El gobierno federal es un Behemot convertido en arma contra los ciudadanos americanos y los valores conservadores», declara Paul Dans, director del Proyecto, utilizando una retórica que encuentra ecos directos en el discurso de Vox sobre la «dictadura progre» y la «agenda woke».

La coincidencia terminológica no es casual. La Heritage Foundation ha desarrollado un marco conceptual exportable que permite a movimientos conservadores de diferentes países articular narrativas comunes contra el progresismo, el feminismo, los derechos LGBTQ y las políticas medioambientales. Este lenguaje unificado facilita la coordinación internacional y la transferencia de estrategias electorales exitosas, convirtiendo el conservadurismo en un movimiento genuinamente transnacional con capacidad de influir simultáneamente en múltiples democracias occidentales.

España como laboratorio europeo del trumpismo

La elección de España como destino prioritario de la Heritage Foundation responde tanto a oportunidades políticas específicas como a consideraciones estratégicas más amplias. Vox representa el único partido de ultraderecha europea que ha logrado consolidarse electoralmente sin recurrir al euroescepticismo radical, manteniendo un perfil atlantista que facilita la colaboración con Washington. Esta compatibilidad ideológica permite experimentar fórmulas políticas que podrían replicarse posteriormente en otros países europeos donde la extrema derecha mantiene posiciones más ambiguas respecto a Estados Unidos.

El contexto español ofrece además ventajas específicas para la penetración del conservadurismo católico estadounidense. La tradición católica española, las tensiones territoriales y la polarización creciente en torno a cuestiones identitarias proporcionan un terreno abonado para narrativas que presentan el progresismo como amenaza existencial contra la familia tradicional y la unidad nacional. Severino y otros representantes de la Heritage pueden thus testar argumentarios y estrategias en un entorno cultural afín antes de adaptarlos a otros mercados políticos europeos.

La colaboración incluye transferencia de conocimientos técnicos sobre campañas electorales, gestión mediática y movilización de bases sociales conservadoras. Los métodos de microtargeting desarrollados por consultoras republicanas, las técnicas de comunicación populista y los marcos conceptuales para combatir políticas progresistas se adaptan a la realidad española mediante talleres, conferencias y asesoramiento directo a cuadros políticos de Vox y organizaciones civiles afines.

Financiación opaca y redes de influencia

La expansión internacional de la Heritage Foundation se sustenta en una red de financiación que combina grandes donantes conservadores estadounidenses con fundaciones europeas ideológicamente afines. Aunque los detalles financieros permanecen en gran medida opacos, se conoce que la organización ha recibido decenas de millones de dólares de la Scaife Family Charitable Trust y otros vehículos filantrópicos controlados por billionarios conservadores como los hermanos Koch o Richard Mellon Scaife.

Esta estructura de financiación permite mantener una presencia permanente en Europa mediante oficinas de enlace, programas de intercambio académico y subvenciones a organizaciones locales que promueven valores conservadores. El modelo evita las restricciones legales sobre financiación extranjera de partidos políticos canalizando recursos hacia think tanks, fundaciones y medios de comunicación que actúan como correas de transmisión ideológica sin estar formalmente vinculados a formaciones electorales.

La politóloga Anna López, especialista en movimientos conservadores transnacionales, advierte que esta dinámica «sitúa a Vox como actor local en un movimiento conservador transnacional» dirigido desde Washington. La Heritage Foundation obtiene así notoriedad en el escenario republicano español y un vínculo directo con el trumpismo emergente, mientras Vox accede a recursos intelectuales, financieros y organizativos que le permiten competir en condiciones más favorables con formaciones políticas tradicionales.

La conexión trasatlántica evidencia cómo el populismo de derecha ha superado las barreras nacionales para convertirse en una Internacional conservadora capaz de coordinarse estratégicamente contra el liberalismo político, los derechos humanos y el multilateralismo democrático. España se convierte así en campo de pruebas de un proyecto político que aspira a reconfigurar el orden occidental desde posiciones autoritarias, utilizando las libertades democráticas para socavar los fundamentos mismos de la democracia liberal.

 

Compartir el artículo