La cultura española alza la voz: artistas recitan 18.500 nombres de niños asesinados en Gaza

16 septembre 2025 - 10:13

Durante diez horas, más de 300 personalidades del panorama cultural español se concentraron en la Puerta del Sol de Madrid para humanizar las cifras de la masacre perpetrada por Israel entre palestinos a través de un acto de memoria colectiva. La iniciativa ‘Tienen nombre’, promovida por el colectivo Artistas con Palestina, buscó devolver la dignidad individual a cada una de las víctimas menores y presionar al Gobierno para que adopte medidas más contundentes contra Israel. 

La Puerta del Sol de Madrid se transformó en un escenario de memoria y denuncia durante la jornada del lunes 15 de septiembre. Desde las doce del mediodía hasta las diez de la noche, más de 300 personalidades del mundo cultural español participaron en la lectura de los nombres de 18.500 niños y niñas palestinos asesinados en Gaza desde octubre de 2023. La iniciativa, denominada ‘Tienen nombre’, fue organizada por el colectivo Artistas con Palestina en colaboración con organizaciones como UNICEF, UNRWA y Médicos del Mundo.

El acto comenzó con las palabras de Luis García Montero, director del Instituto Cervantes y reconocido poeta, quien abrió la jornada con una reflexión contundente sobre el significado de esta movilización cultural. «Yo me llamo Luis y tengo 66 años. Junto a las organizaciones sociales y solidarias, te pregunto: ¿cómo te llamas tú, niño perdido bajo los escombros de la dignidad internacional? Yo me llamo Luis. Ya soy viejo, pero no había vivido nunca la indignidad de un genocidio televisado», declaró García Montero ante los asistentes congregados en la plaza madrileña.

El director del Cervantes subrayó que detrás de las cifras estadísticas se esconden historias individuales. «Debajo de las cifras hay nombres, derechos, vidas, padres, madres, sueños, ilusiones, esperanzas y tragedias», expresó, estableciendo el tono emocional y político del evento. Sus palabras resonaron especialmente cuando trazó paralelismos históricos, afirmando que «Israel ha decretado el vigor de una voluntad de exterminio con la misma saña que le sirvió a Hitler para decretar en Alemania, hace ya 92 años, la barbarie como forma de existencia».

Entre los participantes más destacados se encontraba Pedro Almodóvar, quien leyó la carta de un niño gazatí. El texto, cargado de dolor y esperanza, decía: «No quiero vivir en una tienda de campaña calurosa llena de moscas y ratas. Cuando estaba en el sur, soñaba con volver a Gaza y encontrarla tal y como estaba, pero la encontré destruida. Cuando regresamos, nuestra casa estaba en ruinas y quemada. Toda mi ropa y mis juguetes estaban quemados. Ahora vivo en una tienda de campaña y sueño con ser policía o ingeniero para servir a mi gente y a mis vecinos que tanto quiero».

La lista de personalidades que prestaron su voz a esta causa incluyó nombres como Miguel Ríos, Jorge Sanz, Fernando León de Aranoa, Silvia Abascal, Abril Zamora, María Botto, Loles León, Hiba Abouk, Luis Miguel Seguí, Aitana Sánchez-Gijón, Juan Mayorga, Rosa Montero, Bibiana Fernández, Carlos Bardem, Ara Malikian, Javier Fesser, Kiti Mánver, Adriana Ugarte, Juan Carlos Fresnadillo, María León, Juan Diego Botto y Nerea Barros, entre otros.

Voces contra la indiferencia

Durante la lectura de cada nombre, el público asistente repetía la palabra «asesinado», convirtiendo el acto en un ritual colectivo de denuncia. Los participantes portaban carteles con mensajes como «Dejad de matar niños y niñas» y «Alto el fuego», mientras las organizaciones colaboradoras proporcionaban datos actualizados sobre el conflicto. Según las cifras del Ministerio de Sanidad de Gaza, 64.229 palestinos han perdido la vida en el conflicto, de los cuales el 30,2 por ciento eran menores de 18 años, incluyendo 1.009 bebés.

La iniciativa forma parte de un movimiento más amplio denominado Artistas con Palestina, que durante las últimas semanas ha movilizado a cientos de personalidades culturales a través de las redes sociales. El colectivo ha utilizado el hashtag #AccionesYa para canalizar las demandas ciudadanas hacia el Gobierno español, exigiendo medidas más contundentes que vayan más allá de las declaraciones diplomáticas.

García Montero enfatizó el carácter transversal de la movilización, señalando que «esto no es una discusión política» ni «una lucha de siglas», sino que «tiene que ver con la caridad, la piedad, la misericordia, la compasión o la solidaridad ante el sufrimiento humano». Esta perspectiva humanitaria ha permitido que personalidades de diferentes orientaciones ideológicas converjan en torno a la defensa de los derechos de la infancia palestina.

El acto se enmarca en un contexto de creciente tensión social en España respecto al conflicto palestino-israelí. El día anterior, las protestas propalestinas habían logrado suspender la última etapa de la Vuelta Ciclista a España en Madrid, evidenciando el nivel de movilización ciudadana en torno a esta causa. Pedro Almodóvar defendió públicamente estas manifestaciones, considerándolas «un acto legítimo de conciencia frente a políticas que normalizan la violencia y el sufrimiento».

La presencia de representantes de UNICEF España en el evento subraya la dimensión humanitaria de la crisis. La organización ha documentado sistemáticamente las violaciones del derecho internacional humanitario en Gaza, recordando que «todas las partes en un conflicto tienen la obligación de proteger a las niñas y los niños». La participación de esta agencia de Naciones Unidas otorga respaldo institucional a las demandas de los artistas.

La movilización cultural española se suma a iniciativas similares desarrolladas en otros países europeos. En el Reino Unido, artistas como Annie Lennox, Vanessa Redgrave y Guy Pearce han participado en la lectura del poema «Don’t mention the Children» de Michael Rosen, construido también con nombres de menores palestinos fallecidos. Esta sincronización internacional evidencia la existencia de una red transnacional de solidaridad cultural con Palestina.

De la cultura a la política

El impacto mediático del evento trasciende las fronteras españolas, insertándose en un debate global sobre el papel de los intelectuales y artistas en la denuncia de crisis humanitarias. La participación masiva de figuras culturales españolas contrasta con el silencio o la cautela mostrada por personalidades de otros ámbitos, subrayando el papel histórico de la cultura como espacio de resistencia y conciencia crítica.

Según los organizadores, todas las peticiones y preguntas formuladas durante la campaña #AccionesYa serán trasladadas al Congreso de los Diputados de forma transcrita, buscando convertir la movilización cultural en presión política efectiva. Esta estrategia busca canalizar la indignación ciudadana hacia cambios concretos en la política exterior española respecto al conflicto palestino-israelí.

La jornada en la Puerta del Sol representa un punto de inflexión en la movilización social española respecto a Gaza. La capacidad de convocar durante diez horas consecutivas a cientos de personalidades culturales y miles de ciudadanos demuestra la profundidad del rechazo social hacia la situación humanitaria en el territorio palestino. La fuerza simbólica de nombrar uno a uno a los menores fallecidos busca humanizar las cifras y hacer imposible el olvido, convirtiendo la memoria en un acto de resistencia política.

 

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