El ministerio de Igualdad de Ana Redondo lanza una provocativa campaña protagonizada por Paco León que busca resignificar la expresión «tener huevos» y promover una masculinidad más diversa y feminista. La iniciativa responde al preocupante retroceso del apoyo al feminismo entre los jóvenes españoles, que ha pasado del 54% al 41% en cuatro años, y utiliza el humor para combatir la «ola reaccionaria» que se extiende por las redes sociales con discursos antifeministas cada vez más radicalizados.
La ministra de Igualdad Ana Redondo ha presentado la campaña más provocativa de su mandato. «Por huevos» utiliza una expresión tradicionalmente asociada con la masculinidad para cuestionar los roles de género tradicionales y promover un modelo de hombre «más libre, más diverso y más feminista». El actor Paco León protagoniza un anuncio ambientado en un gallinero donde redefine el concepto: «tener huevos es vestirte como te apetezca, besarte con quien te merezca» y «llorar no te hace que tengas menos, ni gritar hace que tengas más».
La campaña surge como respuesta a datos alarmantes sobre el retroceso del feminismo entre la juventud española. Según el informe Juventud en España 2024, el apoyo al feminismo entre los jóvenes ha caído del 54% en 2019 al 41% en 2023, mientras que el respaldo a la igualdad de género se ha desplomado del 70% al 50%. Más preocupante aún, el 23% de los hombres jóvenes y una de cada ocho chicas niegan actualmente la violencia de género.
Redondo justifica la iniciativa como una respuesta necesaria «ante la ola reaccionaria y negacionista que muchos hombres están comprando a través de las redes sociales». La ministra identifica en las plataformas digitales el principal vector de difusión de discursos antifeministas que están calando especialmente entre los más jóvenes, revirtiendo décadas de avances en igualdad de género.
La secretaria de Estado María Guijarro plantea preguntas provocadoras durante la presentación: «¿Qué es ser hombre en estos tiempos?» y «¿con huevos se nace o se hace?». Su intervención busca cuestionar si la masculinidad es una construcción cultural modificable o una característica biológica inmutable. «Desde pequeños, a los hombres se les enseña a ocupar ciertos roles, ciertas jerarquías. Se les enseña a tener huevos», explica Guijarro.
Resignificar la masculinidad tradicional
El objetivo declarado de la campaña es «resignificar el pormishuevismo» y liberar a los hombres de modelos de masculinidad que considera tóxicos. «La igualdad no solo nos libera a nosotras, sino que también libera a los hombres de un ‘por huevos’ que surge de una testosterona malinterpretada, de la dominación y de un rol de género muy rígido», declara Redondo. La ministra argumenta que estos roles tradicionales «a muchos les impide ser quienes realmente desean ser».
La iniciativa busca promover una masculinidad alejada de la violencia y la dominación. En el anuncio, León sugiere que «tener huevos» significa denunciar el machismo entre iguales: «atreverte a decirle a tu colega que si vuelve a mandar una foto de esa tía lo denuncias». Esta propuesta de masculinidad activa contra el sexismo busca convertir a los hombres en aliados del feminismo en lugar de meros espectadores pasivos.
El Ministerio defiende que sin la implicación masculina no será posible avanzar en la igualdad. Las estadísticas respaldan esta necesidad: el 60% de las tareas de cuidado recaen en las mujeres, quienes siguen llevando el peso del cuidado de menores y mayores. La campaña busca que los hombres asuman responsabilidades en el ámbito doméstico y de cuidados tradicionalmente feminizadas.
La estrategia comunicativa recurre conscientemente al humor para suavizar un mensaje que podría generar resistencias. «Durante mucho tiempo nos hemos creído que solo hay una manera de tenerlos. Pero esto lo tenemos que cambiar. Por huevos», concluye León en el anuncio, utilizando la propia expresión para justificar su transformación semántica.
Críticas y resistencias a la propuesta
La campaña ha generado reacciones polarizadas desde su presentación. Los críticos consideran que el enfoque es demasiado radical y puede generar rechazo entre los hombres que busca convencer. Sectores conservadores denuncian lo que califican como un «ataque frontal contra la masculinidad tradicional» y cuestionan el uso de recursos públicos para financiar mensajes que consideran ideológicos.
La oposición política ha calificado la iniciativa como un «disparate» que busca «reeducar» a los hombres según parámetros ideológicos específicos. Estas críticas reflejan la polarización social en torno a las políticas de género, especialmente en un contexto donde los discursos antifeministas ganan terreno entre los más jóvenes.
Desde el Ministerio defienden que solo un mensaje contundente puede competir con los discursos antifeministas que proliferan en redes sociales. La campaña se difundirá en prensa, radio, televisión y espacios exteriores, buscando un alcance masivo que contrarreste la influencia de contenidos machistas online.
Los defensores de la iniciativa argumentan que España necesita campañas valientes que cuestionen modelos de masculinidad obsoletos. Consideran que el humor puede ser una herramienta eficaz para generar reflexión sin generar defensividad excesiva entre el público masculino.
La campaña «Por huevos» representa una apuesta arriesgada del Gobierno por intervenir activamente en los debates sobre masculinidad. Su éxito o fracaso determinará si las instituciones públicas pueden influir en la transformación de roles de género o si estos procesos requieren cambios sociales más profundos que trascienden las campañas gubernamentales. En un contexto de creciente polarización, la iniciativa de Redondo busca reconquistar el terreno perdido por el feminismo entre las nuevas generaciones utilizando sus propias armas: provocación, humor y presencia mediática masiva.