Los mercados se hunden tras la derrota de Milei en Buenos Aires

09 septembre 2025 - 10:13

El revés electoral en la provincia más poblada de Argentina provocó un lunes negro en las plazas financieras: caídas de hasta 15 % en acciones, desplome de la bolsa porteña y salto del dólar.

La derrota del oficialismo en las legislativas de la provincia de Buenos Aires desató una tormenta en los mercados. La Libertad Avanza, el partido del presidente Javier Milei, quedó con 33 % de los votos frente al 47 % alcanzado por el peronismo reunido en Fuerza Patria. El resultado, leído como un castigo político a la gestión, repercutió de inmediato en la economía.

La Bolsa de Buenos Aires cerró con un desplome del 13 %, mientras que algunas acciones argentinas en Wall Street sufrieron caídas de hasta 15 %. El dólar se disparó 3,2 % y alcanzó los 1.425 pesos en el Banco Nación. En paralelo, el riesgo país superó los 1.100 puntos básicos, un nivel que aleja al país de los mercados internacionales de crédito.

El golpe llega en un momento delicado. Aunque el gobierno exhibe como logro la reducción de la inflación —17,3 % acumulado en siete meses frente al 87 % del mismo período en 2024—, persisten la recesión, la pobreza y la falta de inversión. La promesa de estabilidad macroeconómica no ha mejorado la vida cotidiana de los argentinos, y el ajuste fiscal genera crecientes tensiones sociales.

Las sospechas de corrupción que salpican a Karina Milei, hermana y principal asesora del presidente, agravan el desgaste. El mandatario había llegado al poder prometiendo combatir la “casta” política, pero ese argumento se desmorona mientras avanza un escándalo por presuntos sobornos.

Milei reconoció su “clara derrota” y ratificó que no habrá cambios en el rumbo económico: “No se retrocede ni un milímetro. El camino no solo se confirma, se profundiza y se acelera”, afirmó. Su desafío inmediato será recomponer alianzas con gobernadores y legisladores antes de las elecciones de medio término de octubre, donde pondrá en juego la gobernabilidad.

La provincia de Buenos Aires, con casi el 40 % del padrón nacional, funcionó como un termómetro político. Allí gobierna Axel Kicillof, figura emergente del peronismo que ahora refuerza su liderazgo frente a un Milei debilitado. Para los mercados, la lectura es inequívoca: la derrota oficialista abre un período de mayor incertidumbre económica y política.

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