El líder de Vox utiliza un lenguaje racista para referirse al buque humanitario atracado en Tenerife y exige su confiscación como «advertencia» a quienes promuevan la «invasión de Europa». El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, califica las declaraciones de «auténtico fascista», mientras el director de Open Arms responde que «decir que hay que hundir un barco que salva vidas es fascismo puro». La controversia surge en pleno proceso de redistribución de menores migrantes no acompañados llegados al archipiélago canario.
Santiago Abascal ha desatado una intensa polémica política tras publicar en su cuenta de X un mensaje en el que califica de «barco de negreros» al buque de la ONG Open Arms atracado en el puerto de Santa Cruz de Tenerife y exige su confiscación y hundimiento. El líder de Vox utilizó un lenguaje abiertamente racista para arremeter contra la organización humanitaria, generando una ola de condenas desde diferentes sectores políticos y sociales.
«Ese barco de negreros hay que confiscarlo y HUNDIRLO. Para que sirva de advertencia de cuál va a ser el final que les espera a todos los multimillonarios y políticos que promuevan la invasión de Europa», escribió Abascal en su mensaje publicado el miércoles. Las declaraciones del presidente de Vox se produjeron coincidiendo con la llegada del buque Open Arms al puerto tinerfeño, tras una travesía procedente de Barcelona, donde permanecerá hasta el próximo 2 de septiembre según informó la Autoridad Portuaria.
El buque de la ONG, un antiguo remolcador de Salvamento Marítimo dedicado al rescate de migrantes en alta mar que intentan llegar a las costas europeas, había atracado en Tenerife ocho años después de que el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, negociara con la organización la creación de una base y el despliegue de una embarcación en las islas. La llegada del barco coincide con una época del año en la que tradicionalmente se incrementa la llegada de cayucos a las costas canarias.
La respuesta institucional no se hizo esperar. El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, calificó este jueves de «auténtico fascista» a Abascal durante una visita oficial al barco de Open Arms. «Cuando uno tiene un puesto de responsabilidad, y desgraciadamente lo tiene, debería ser más prudente con ese tipo de declaraciones», declaró Clavijo a los periodistas. El dirigente canario añadió que Abascal «tiene que medir un poco las palabras porque genera crispación, malestar y le hace un flaco favor a la democracia».
«Fascismo puro» según el director de Open Arms
El director de la ONG Open Arms respondió directamente a las declaraciones de Abascal con una contundente réplica: «Decir que hay que hundir un barco que salva vidas es fascismo puro». La respuesta del responsable de la organización humanitaria evidencia la gravedad que atribuye a unas declaraciones que, según su criterio, atentan contra la labor de salvamento marítimo que desarrollan en el Mediterráneo.
Open Arms, fundación dirigida por el activista Óscar Camps, se dedica a las tareas de rescate de migrantes que intentan cruzar el Mediterráneo en condiciones precarias. La organización ha sido objeto de críticas recurrentes por parte de formaciones de extrema derecha europeas, que consideran que su labor facilita la llegada irregular de migrantes a territorio comunitario. No obstante, la ONG defiende que su actividad se limita al cumplimiento del derecho marítimo internacional, que obliga a prestar auxilio a personas en peligro en alta mar.
Clavijo defendió la labor humanitaria de Open Arms y subrayó que, aunque respeta que Vox «pueda estar en el Congreso y en el Senado porque esas son las reglas de la democracia», espera que Abascal «respete que otras personas que piensan distinto puedan hacer la labor de solidaridad y respeto a los derechos humanos» que desarrolla la organización. El presidente canario concluyó sus declaraciones con una reflexión personal: «Estoy seguro de que si él naufragase y el Open Arms estuviese cerca, iría a rescatarlo».
Las declaraciones de Abascal se enmarcan en su habitual retórica contra la inmigración, en la que utiliza términos como «invasión de Europa» para referirse a los flujos migratorios hacia el continente. El líder de Vox ha intensificado sus ataques contra las organizaciones humanitarias que operan en el Mediterráneo, a las que acusa de colaborar con redes de tráfico de personas, acusaciones que estas entidades niegan categóricamente.
Contexto migratorio y antecedentes políticos
La polémica surge en un momento especialmente sensible para la gestión migratoria en España. El Gobierno central aprobó esta semana en Consejo de Ministros el reparto obligatorio de menores migrantes no acompañados llegados a Canarias hacia otras comunidades autónomas, una medida que ha generado resistencia en varios gobiernos autonómicos del Partido Popular. La ratio establecida es de 32 menores por cada 100.000 habitantes, correspondiendo a Andalucía 677 menores, Madrid 647 y Valencia 571.
Las Islas Canarias han experimentado en los últimos años un incremento significativo en la llegada de cayucos procedentes de países africanos, especialmente de Mauritania y Senegal. Las mafias organizadas aprovechan las condiciones climáticas favorables durante determinadas épocas del año para organizar travesías hacia territorio europeo, convirtiendo el archipiélago canario en la puerta de entrada más próxima al continente africano.
Esta no es la primera ocasión en la que Abascal arremete contra Open Arms. En 2019, el líder de Vox presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado contra la organización por presuntos delitos de infracción de la Ley Marítima y colaboración con organización criminal para el tráfico de personas, acusaciones que no prosperaron en los tribunales. Las críticas del dirigente de extrema derecha se inscriben en una estrategia más amplia de confrontación con las políticas migratorias del Gobierno y las organizaciones humanitarias.
La ONG Open Arms recibió la Medalla de Oro del Ejecutivo canario en 2016, en reconocimiento a su labor humanitaria. La organización mantiene una estrecha colaboración con las autoridades canarias desde que se estableció el acuerdo para desplegar una embarcación permanente en las islas, un convenio que ha permitido reforzar las capacidades de rescate marítimo en una zona de especial sensibilidad migratoria.
La controversia generada por las declaraciones de Abascal refleja la polarización del debate migratorio en España y Europa, donde las formaciones de extrema derecha han convertido la inmigración en uno de sus principales argumentos políticos, utilizando frecuentemente un lenguaje que organizaciones internacionales y partidos democráticos consideran racista y xenófobo. La respuesta institucional y social a estas declaraciones evidencia el rechazo mayoritario a discursos que atentan contra los derechos humanos y la dignidad de las personas migrantes.