El Gobierno alemán advirtió que la expansión de asentamientos vulnera el derecho internacional y amenaza la viabilidad de la solución de dos estados. Berlín insta a Israel a detener el proyecto en la zona E1 y en Ma’ale Adumim.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Alemania expresó este viernes su rechazo “rotundo” al anuncio del Gobierno israelí de aprobar la construcción de miles de viviendas en asentamientos de Cisjordania. El plan incluye el polémico proyecto en la zona conocida como E1 y la ampliación de Ma’ale Adumim, un enclave que, según Berlín, agravará la fragmentación territorial en la región.
En un comunicado, el portavoz de la Cancillería recordó que estas obras “restringirían aún más la movilidad de la población palestina, dividirían de facto Cisjordania en dos y aislarían Jerusalén Este del resto de los territorios palestinos”. La declaración subraya que este tipo de iniciativas contraviene el derecho internacional y vulnera resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
El jueves, la Administración Civil israelí en Cisjordania dio luz verde al plan de construcción en un vasto terreno al este de Jerusalén. Según las autoridades alemanas, este proyecto favorece la expansión de los asentamientos y se enmarca en una dinámica que dificulta cualquier avance hacia la paz.
Berlín instó al Ejecutivo israelí a “paralizar” la iniciativa y reafirmó su rechazo a cualquier plan de anexión territorial. “La construcción de asentamientos viola el derecho internacional”, recalcó el ministerio que dirige Johann Wadephul. La posición alemana se suma a las advertencias de otros actores internacionales que ven en estas obras un obstáculo estructural para la solución de dos estados.
La reacción alemana refleja una creciente preocupación europea ante la aceleración de los proyectos de colonización en Cisjordania. Para Berlín, la estabilidad regional y la credibilidad de los marcos diplomáticos pasan por evitar hechos consumados que comprometan la negociación política