Lima.– El fondo canadiense CPP Investments acordó vender su participación mayoritaria del 49,87 % en Transportadora de Gas del Perú (TGP) al fondo estadounidense EIG, especializado en energía e infraestructura. La operación, que aún está sujeta a aprobación regulatoria, involucra el principal gasoducto del país andino, pieza clave del sistema energético nacional.
TGP opera la red que transporta gas natural y gas licuado desde el yacimiento de Camisea, en Cusco, hasta la costa peruana, abasteciendo ciudades como Lima y cubriendo cerca del 40 % de la generación eléctrica nacional. El ducto, de 730 kilómetros, mueve diariamente 920.000 barriles de gas natural y 130.000 de gas natural licuado.
Desde 2013, CPP Investments ha invertido unos 1.400 millones de dólares en TGP. En los últimos años, la empresa buscó ampliar la concesión vigente, que vence en 2033, hasta 2043, a cambio de extender la infraestructura hacia el sur con una inversión de 2.000 millones de dólares.
Con la entrada de EIG, el control de la participación mayoritaria pasa de un fondo con perfil de largo plazo a un gestor estadounidense con fuerte presencia global. “Nos centraremos en respaldar la excelencia operativa y la confiabilidad continuas de TGP, para que siga siendo un pilar de la infraestructura energética del Perú”, señaló Matt Hartman, director global de Infraestructura de EIG.
El traspaso abre un debate sobre la soberanía energética y el papel del capital extranjero en la gestión de infraestructuras estratégicas. Expertos consultados advierten que, si bien la llegada de un nuevo actor puede traer inversión y modernización, también implica depender de decisiones tomadas fuera del país.
La transacción refleja una dinámica común en América Latina: la necesidad de atraer capital para proyectos de gran escala frente a la aspiración de mantener control sobre activos clave. En un contexto global que impulsa la transición energética, el gas sigue siendo un recurso de valor estratégico para garantizar estabilidad y competitividad.