Santos Cerdán rompe su silencio desde prisión y proclama su inocencia

06 août 2025 - 10:49

El exsecretario de organización socialista concede su primera entrevista tras 35 días en la prisión de Soto del Real negando cualquier participación en la trama de corrupción del caso Koldo. Sus declaraciones al diario La Vanguardia cuestionan el informe de la UCO, expresan decepción por la actitud de Pedro Sánchez y dejan entrever dudas sobre posibles irregularidades en la financiación del partido. El dirigente socialista, único imputado en prisión preventiva, denuncia una campaña mediática orquestada para dañar al PSOE y anuncia su retirada de la política.

 Santos Cerdán ha roto su silencio desde la prisión de Soto del Real con una entrevista que sacude los cimientos del PSOE y evidencia las profundas heridas que el caso Koldo ha abierto en el histórico partido. El exsecretario de organización, encarcelado desde el 30 de junio como presunto cabecilla de una trama de amaño de obras públicas, ha proclamado su inocencia en unas declaraciones a La Vanguardia que reflejan tanto su estrategia de defensa como su amargura personal por el tratamiento recibido.

El navarro se muestra categórico al negar su participación en los hechos que se le imputan. «Soy inocente y no he hecho nada de lo que dice la Unidad Central Operativa (UCO)», aseguró en respuestas enviadas por escrito al diario a través de sus abogados. Sus palabras atacan directamente la credibilidad del informe policial de 490 páginas que sustenta la acusación: «Han hecho un atestado donde fuerzan las cosas para llegar a unas determinadas conclusiones que no se ajustan para nada a la realidad», sostiene.

La estrategia de Cerdán pasa por cuestionar la veracidad de las grabaciones, que constituyen la principal prueba de cargo contra él. El exdirigente socialista niega las conversaciones transcritas por la UCO donde presuntamente coordina con José Luis Ábalos y Koldo García el reparto de comisiones millonarias procedentes de constructoras beneficiadas por adjudicaciones irregulares. «No reconozco las conversaciones ni ha existido nunca este contexto con Koldo ni con Ábalos», declaró, calificando de «muy extraño» que el exasesor ministerial grabara incluso conversaciones íntimas.

Relación rota con Pedro Sánchez

La entrevista revela la profunda decepción de Cerdán con la actitud adoptada por Pedro Sánchez tras conocerse su imputación. Aunque evita la confrontación directa, el exsecretario de organización deja entrever su amargura por el distanciamiento del presidente del Gobierno, quien llegó a pedir perdón públicamente por haber confiado en él. «Las valoraciones de terceros ya las juzgará el tiempo, pero con lo que me conoce Pedro yo pensé que lo tendría claro», declaró en tono de reproche.

Esta fractura personal adquiere especial relevancia considerando que Cerdán fue uno de los artífices del regreso de Sánchez al frente del PSOE tras la crisis interna de 2016. El dirigente navarro coordinó la estrategia que permitió al actual presidente reconquistar la secretaría general del PSOE y posteriormente alcanzar La Moncloa. Su papel como hombre de confianza y negociador clave en los pactos de investidura le había convertido en una figura indispensable del sanchismo, lo que hace más dolorosa la ruptura actual.

El otrora dirigente socialista contextualiza su situación como resultado de su cargo en el partido. «Siento mucho el daño que se le ha hecho al Partido Socialista, pero más el que se me ha hecho y se me está haciendo a mí. Si no hubiera sido secretario de organización no me hubiera visto en esta situación», declaró, sugiriendo que su posición política le ha convertido en objetivo de una persecución judicial que trasciende su persona para atacar al conjunto del Gobierno.

Las declaraciones de Cerdán incluyen la negación de la existencia de la denominada «trama navarra», uno de los focos de la investigación judicial. «Las obras de las que se habla en la causa de Navarra son o de particulares o de un período en el que el Partido Socialista de Navarra (PSN) no tenía poder alguno», aseguró, aunque evitó hacer referencia a las acusaciones que afectan a su hermana y su cuñado por cobros a través de la empresa Servinabar.

Dudas sobre la financiación del PSOE

La entrevista ha generado especial controversia por las respuestas evasivas de Cerdán cuando se le pregunta sobre posibles irregularidades en la financiación del PSOE. Su respuesta «No, que yo sepa no», respondió a la cuestión sobre financiación ilegal del partido, que ha sido interpretada por la oposición como una confirmación indirecta de sospechas sobre prácticas irregulares. De manera similar respondió cuando se le preguntó sobre pagos no justificados ante el Tribunal de Cuentas.

El vicesecretario de Hacienda del PP, Juan Bravo, subrayó que Cerdán «no dice que no» de manera categórica, señalando que «quizás lo más importante es lo que no dice claramente, pero deja entrever». Esta interpretación cobra relevancia considerando que el exsecretario de organización tenía acceso privilegiado a la información financiera del partido y conocimiento directo de sus fuentes de financiación.

La UCO ha cifrado en más de 620.000 euros las comisiones que presuntamente gestionó Cerdán para Ábalos y Koldo García, procedentes de empresas como Acciona que habrían resultado beneficiadas por adjudicaciones irregulares. El informe policial señala que «aún quedarían 450.000 euros pendientes de abono» según las conversaciones interceptadas, lo que evidenciaría la magnitud económica de la presunta trama.

El exdirigente socialista ha anunciado su intención de solicitar una prueba pericial de las grabaciones que le incriminan, reproduciendo la estrategia que ya empleó Ábalos en su declaración judicial. Esta línea de defensa busca sembrar dudas sobre la autenticidad técnica de las conversaciones, aunque los expertos consideran muy difícil falsificar este tipo de evidencias sin dejar rastros detectables.

La entrevista concluye con una declaración que marca el final de una carrera política iniciada en 1999: «Si todo se aclara, yo quiero vivir tranquilamente con mi familia, pasar página y no volver nunca más a la política». La investigación judicial sigue su curso mientras Cerdán permanece en Soto del Real a la espera de que se resuelva su recurso ante el Tribunal Constitucional contra la prisión preventiva. Su caso se ha convertido en un test decisivo para la credibilidad del PSOE y la supervivencia política de un Gobierno que afronta el mayor escándalo de corrupción desde su llegada al poder en 2018.

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