El ciclista más prometedor de su generación se une a una estructura emergente respaldada por una marca ajena al ciclismo tradicional, en una jugada que sacude los cimientos del pelotón internacional.
Sorpresa mayúscula en el ciclismo mundial con el fichaje del belga Remco Evenepoel por el equipo Red Bull-BORA-hansgrohe.
El traspaso —cuya cifra no ha trascendido— supone un golpe estratégico de Red Bull, que ha logrado convencer al joven ciclista de abandonar Soudal Quick-Step, equipo al que pertenecía desde 2019.
Con tan solo 25 años, Evenepoel se ha consolidado como una figura estelar del ciclismo internacional, capaz de brillar tanto en grandes vueltas como en clásicas de un día. Su llegada a una estructura respaldada por Red Bull abre un nuevo capítulo en su carrera y representa un cambio en la manera en que marcas no tradicionales se involucran en el deporte de alto nivel.
Un fichaje ambicioso
Desde hace tiempo se especulaba con el interés de Red Bull por formar un equipo ciclista de primer nivel, y esta operación lo confirma. Aunque la marca ya había tenido presencia en el ciclismo a través del patrocinio de atletas de MTB, BMX o descenso, su incursión directa en el WorldTour de ruta representa una expansión estratégica.
El fichaje de Evenepoel no solo garantiza un líder natural para la escuadra, sino que también proyecta la imagen de una marca joven, ambiciosa y ganadora. Se espera que el equipo compita bajo licencia ProTeam a partir de 2026, con aspiraciones de ingresar al WorldTour en un plazo breve.
“Estoy emocionado por este nuevo reto”, declaró Evenepoel en la conferencia de prensa celebrada en Viena. “Red Bull tiene una visión innovadora del ciclismo, y me ilusiona ser parte de este proyecto desde sus inicios. Juntos queremos cambiar la forma en que se vive este deporte”.
La trayectoria brillante de una estrella joven
Evenepoel irrumpió en el ciclismo profesional tras dejar el fútbol juvenil del Anderlecht. En pocos años pasó de promesa a figura consolidada. Ganó la Vuelta a España 2022, se coronó campeón del mundo en Wollongong ese mismo año y ha conseguido victorias en el Giro d’Italia, clásicas de primavera y múltiples campeonatos nacionales.
Su estilo de carrera agresivo, su fortaleza física y su mentalidad ganadora lo han convertido en uno de los referentes de la nueva generación de ciclistas. Es, junto a Tadej Pogačar, Jonas Vingegaard y Primož Roglič, uno de los nombres clave en el pelotón de élite.
Con Red Bull, Evenepoel buscará nuevos objetivos: ya se especula con una ofensiva seria para el Tour de Francia 2026, una carrera que aún se le resiste.
Un equipo en fase de creación
Aunque aún no se han revelado los nombres del resto de ciclistas que formarán parte del proyecto Red Bull Pro Cycling, los rumores apuntan a una plantilla bien financiada y con estructura técnica de primer nivel. Se espera que antiguos técnicos del Deceuninck–Quick-Step, equipo donde se formó Evenepoel, se integren en el nuevo proyecto para facilitar su transición.
El impacto en el ciclismo global
El ingreso de Red Bull al ciclismo profesional con un fichaje de este calibre marca un hito. No se trata solo del nacimiento de un nuevo equipo, sino de una posible transformación en el modelo de negocio y en el tipo de audiencia que puede atraer este deporte.
Este movimiento podría estimular nuevas inversiones por parte de marcas globales hasta ahora ajenas al ciclismo, generando oportunidades comerciales, tecnológicas y mediáticas.
Además, la competencia se intensificará. Equipos como Ineos Grenadiers, UAE Emirates o Jumbo-Visma deberán adaptarse a una nueva dinámica marcada por un equipo que combina recursos, talento emergente y una fuerte presencia digital.