Elecciones municipales en Venezuela: urnas abiertas, confianza cerrada

26 juillet 2025 - 10:11

Este domingo 27 de julio, Venezuela enfrentará el desafío de elegir 335 alcaldes y concejos municipales en un contexto de abstención masiva y participación limitada de fuerzas opositoras; un escenario que reconfigura las elecciones como una ceremonia más que una competencia política real.

Desde el anuncio del Consejo Nacional Electoral y el llamado para votar el 27 de julio, el proceso ha transcurrido en un entorno marcado por la aceleración institucional y la desconfianza pública. Apenas una semana para gestar candidaturas, plazos de inscripción improvisados y falta de mecanismos de auditoría visible han definido la convocatoria.

La mayor coalición opositora, la Plataforma Unitaria Democrática, liderada por figuras como María Corina Machado, mantiene su llamado al boicot. Denuncia que no existen garantías tras las presidenciales de julio de 2024, consideradas ilegítimas tanto por ella como por buena parte de la comunidad internacional. Insiste en que su candidato, Edmundo González Urrutia, fue el verdadero ganador.

En contraste, un pequeño grupo de candidatos opositores —muchos de ellos alcaldes que enfrentan reelección desde plataformas alternativas o partidos minoritarios— decidió competir. Lo hacen en soledad y con recursos exiguos, enfrentando una maquinaria estatal que controla desde el financiamiento hasta la exposición mediática. Su participación, más simbólica que competitiva, busca mantener alguna presencia institucional ante un poder electoral claramente alineado con el oficialismo.

La campaña del chavismo ha orientado sus esfuerzos a movilizar su estructura territorial y consolidar el control local. Las estimaciones más conservadoras apuntan a una participación inferior al 30 % del electorado; otras señalan incluso un 70 % de abstención.

Para muchos, lo que se dirime no es una elección local, sino un plebiscito controlado sobre la continuidad del régimen. La movilización chavista busca proyectar una imagen de fuerza en vísperas del aniversario del polémico tercer mandato de Nicolás Maduro. El oficialismo ha convocado actos conmemorativos para el lunes, donde prevé anunciar una “gran victoria” en las municipales.

Por ahora, la ausencia de una oposición unificada alimenta la narrativa oficial de pluralismo electoral. Pero en realidad se consolida un modelo que reproduce la desafección y el escepticismo ciudadano. Votar se ha vuelto un acto de resistencia para unos pocos y una formalidad para muchos más.

Las urnas estarán abiertas, sí. Pero la verdadera elección —la democrática, la disputada, la creíble— sigue esperando otro tiempo político.

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