No es un secreto que Colombia continúa siendo el principal productor de cocaína del mundo. Tampoco que el país cafetero aumentó la producción de cocaína en un 53 % en 2023 respecto a 2022, y que ese hecho incide en el consumo de cocaína de más de 25 millones de personas en el mundo, según consigna el Informe Mundial sobre Drogas de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
Tampoco lo es que el Gobierno colombiano mantiene posiciones diferentes respecto a la lucha contra las drogas con las autoridades estadounidenses y que, a veces, esto genera tensiones.
La noticia es que probablemente ahora Colombia recibirá una reducción en la asistencia económica de Estados Unidos para la lucha conjunta contra el narcotráfico.
La Cámara de Representantes de Estados Unidos, en su informe reciente, observa con preocupación el deterioro de la situación política, social y de las condiciones de seguridad en Colombia. Pero también señala que las autoridades progresistas no estarían utilizando adecuadamente los recursos destinados a combatir las drogas. Incluso, el documento no pasa por alto lo que va siendo un secreto a voces: el uso de drogas o las adicciones que exhibirían altos cargos del Gobierno nacional.
La institución estadounidense estima que Colombia presenta una seguridad deteriorada y que el clima político del país es volátil. Prueba muy visible de ello fue el atentado que por poco le cobra la vida al senador opositor y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay.
Por todo ello, la Cámara de Representantes ha propuesto que el presupuesto de cooperación para Colombia en el año fiscal 2026 sea significativamente más bajo.
En ese balance desfavorable para el Gobierno de Gustavo Petro, la Cámara plantea una fuerte reducción económica: casi la mitad de los recursos que Colombia ha recibido en años anteriores.
El informe indica que el Gobierno colombiano no ha utilizado de manera eficaz la cooperación estadounidense y, por esa razón, la reduce a la mitad:
“El Comité observa que la Administración Petro no ha aprovechado eficazmente la asistencia de Estados Unidos para promover las metas y objetivos comunes. Por lo tanto, los fondos para Colombia se reducen en un 50 % con respecto al nivel del año fiscal 2025 para asistencia no militar”.
Así las cosas, Estados Unidos destinaría 209 millones de dólares a Colombia, frente a los 400 millones anuales que ha asignado en años previos. Dichos recursos están dirigidos y focalizados a la lucha contra el narcotráfico, pero también a programas de desarrollo y seguridad.
El informe expresa preocupación por “las políticas perjudiciales, el comportamiento errático y las relaciones malignas de la administración Petro, que contradicen los intereses de seguridad y económicos de Estados Unidos”.
Lo más llamativo del informe del Congreso estadounidense es que señala el “aumento del consumo de drogas dentro de Colombia”, y que este alcanzaría incluso “los niveles más altos del Gobierno”, sin mencionar nombres. El documento solicita, además, al Secretario de Estado que, en un plazo máximo de 90 días tras la promulgación del proyecto de ley, consulte al Congreso con el fin de definir estrategias orientadas a implementar programas de reducción de la demanda de drogas en el territorio colombiano.