Trump abre investigación comercial contra Brasil y recrudece la tensión hemisférica

16 juillet 2025 - 09:16

El gobierno de Estados Unidos ha iniciado una investigación formal contra Brasil por presuntas prácticas comerciales desleales, en una acción que marca un nuevo punto de fricción entre Washington y América Latina. Según reveló el representante comercial estadounidense Jamieson Greer, la medida se enmarca en la Sección 301 de la ley de comercio de 1974 y podría derivar en sanciones arancelarias si no se alcanza un acuerdo antes del 1 de agosto.

La investigación incluye un amplio repertorio de quejas: desde el supuesto bloqueo de plataformas estadounidenses de redes sociales por parte del Poder Judicial brasileño, hasta el retiro de privilegios arancelarios al etanol producido en EE. UU., pasando por obstáculos a pagos electrónicos, subsidios comerciales y fallas en la protección de la propiedad intelectual. También se apunta a la deforestación amazónica como un factor que afectaría la competitividad de los productores agrícolas estadounidenses.

En el trasfondo, se percibe un giro ideológico que va más allá de los aranceles. La Casa Blanca acusa al gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva de aplicar “represalias” contra plataformas digitales como Rumble, luego de que la justicia brasileña ordenara el bloqueo de cuentas investigadas por difusión de desinformación política. Para Washington, esto constituye un ataque directo a empresas norteamericanas por “no censurar discurso político”, lo que ha sido leído por analistas como un uso estratégico del libre mercado para blindar ciertos relatos ideológicos.

La administración Trump también considera que Brasil ha ofrecido “condiciones preferenciales injustas” a otros socios comerciales —no identificados— en detrimento de empresas estadounidenses. Aunque el gobierno brasileño no ha reaccionado oficialmente, la Cancillería estudia el documento enviado por EE. UU., donde se advierte de la entrada en vigor de aranceles del 50 % a partir del próximo mes.

Más allá de la retórica comercial, la medida puede ser interpretada como una advertencia política. Bolsonaro, exaliado de Trump, enfrenta actualmente un juicio por su rol en el intento de revertir las elecciones de 2022. Lula, en cambio, ha buscado reposicionar a Brasil como un actor multilateral y autónomo, algo que no encaja con el actual tono unilateralista de Washington.

Lo que está en juego va más allá del etanol o las plataformas digitales: se trata del tipo de vínculo que Estados Unidos busca establecer con América Latina. Un modelo fundado en acuerdos y soberanía compartida, o un esquema de subordinación condicionado por sanciones preventivas.

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