Paraguay abate a líder del EPP en operación militar clave

15 juillet 2025 - 10:28

El Ejército de Paraguay asestó este domingo un golpe crucial contra el grupo armado autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) al abatir a Rubén Darío López, alias “Loro”, uno de sus miembros más buscados y considerado por las autoridades como “el más sanguinario” de la organización. El operativo tuvo lugar en un campamento del EPP ubicado en la reserva natural de Mbaracayú, en el este del país, cerca de la frontera con Brasil, y dejó también a un militar herido, aunque fuera de peligro.

El ministro de Defensa, Óscar González, confirmó la información en rueda de prensa desde Asunción, destacando la importancia del abatido dentro de la estructura del grupo. “Era muy importante en este esquema criminal. Su muerte debilita notablemente a la organización”, subrayó. En el lugar del enfrentamiento fueron incautadas armas, explosivos y equipos electrónicos, lo que apunta a la capacidad logística que aún conserva el grupo, pese a su desgaste operativo.

El general Abel Acuña, comandante del Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI), informó que el operativo es resultado de una labor de inteligencia e infiltración iniciada en 2024, cuando se detectó la presencia de la guerrilla en la zona. Aseguró que hubo más heridos en las filas del EPP debido a la “potencia de fuego” del enfrentamiento, aunque no se precisaron cifras. Según Acuña, el grupo atraviesa una fase de “alto debilitamiento”, con menos reclutas, sin capacidad de expansión, y bajo presión constante de las fuerzas de seguridad.

El EPP surgió en 2008 de los restos del movimiento Patria Libre, una agrupación de extrema izquierda que apareció en los años noventa tras la dictadura de Alfredo Stroessner. Aunque sus filas no superan el centenar de combatientes, el grupo ha sido responsable de extorsiones, secuestros y asesinatos en la zona norte del país, particularmente en los departamentos de Concepción y Amambay, áreas de difícil acceso y baja densidad poblacional.

En 17 años de actividad, al EPP se le atribuyen cerca de 80 muertes, tanto de civiles como de militares y policías. Las autoridades lo consideran hoy un grupo criminal con discurso ideológico, sin estructura política reconocida ni apoyo popular significativo. Aun así, sus acciones han mantenido en vilo durante años a las comunidades rurales del noreste paraguayo, marcadas por el abandono estatal y la violencia.

La operación militar del domingo representa, según el Gobierno, un paso firme hacia el desmantelamiento definitivo del EPP. Las fuerzas armadas anunciaron que continuarán con las acciones en la zona y que no cesarán hasta “desarticular por completo la amenaza guerrillera”.

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