Egipto recupera 22 bloques del Faro de Alejandría: una maravilla resurge desde el fondo del mar

14 juillet 2025 - 15:44

 Veintidós bloques monumentales del legendario Faro de Alejandría, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, han sido recuperados del lecho marino por un equipo franco-egipcio, marcando un hito en la arqueología subacuática moderna. La operación, que incluyó el izado de piezas de hasta 80 toneladas, forma parte del proyecto internacional PHAROS, liderado por el Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS) en colaboración con el Ministerio de Antigüedades de Egipto y la Fundación Dassault Systèmes.

Los bloques rescatados —dinteles, losas de base, jambas y estructuras de acceso ceremonial— yacen sumergidos desde que sucesivos terremotos, entre los siglos X y XIV, derribaron el coloso que alguna vez iluminó las rutas del Mediterráneo. Ahora, más de mil años después, resurgen para nutrir el mayor archivo digital de patrimonio marino jamás concebido.

“Es una recuperación histórica que permitirá reimaginar no solo la arquitectura del faro, sino también su función simbólica como umbral entre el mundo helénico y egipcio”, explicó Isabelle Hairy, arqueóloga a cargo de la misión. A través de escaneos 3D, fotogrametría y reconstrucción virtual, se está diseñando un “gemelo digital” del monumento, una réplica interactiva que permitirá estudiar su forma original y simular su colapso con precisión científica.

Bloques de piedra del faro de Alejandría, Egipto

El proyecto no se limita a lo técnico: busca también reavivar la memoria cultural de una ciudad que fue faro del pensamiento y la ciencia en la Antigüedad. El Faro de Alejandría, erigido en la isla de Faros en el siglo III a.C., alcanzaba aproximadamente 100 metros de altura y utilizaba espejos de bronce para reflejar la luz solar hasta 50 kilómetros mar adentro. Fue símbolo de navegación, pero también de cosmopolitismo y saber.

El hallazgo se suma a décadas de exploraciones subacuáticas iniciadas en los años 90, pero representa la primera vez que se logra recuperar tal volumen de estructuras masivas en una sola intervención. Los bloques serán trasladados a laboratorios de conservación, donde se completará su análisis antes de ser integrados al modelo tridimensional ya en desarrollo.

Además del valor arqueológico, el hallazgo plantea nuevas posibilidades para el turismo cultural. La reconstrucción virtual, junto con una propuesta museográfica en Alejandría, podría convertir esta operación científica en un catalizador económico y simbólico para la región.

El Mediterráneo, una vez testigo del esplendor alejandrino, comienza a devolver sus secretos. Y con ellos, un faro apagado hace siglos vuelve a encenderse, al menos, en la memoria del mundo.

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