Serbia: el movimiento estudiantil derrota a Vučić y pone fin a 14 años de dominio político

26 octobre 2026 - 07:55

La Lista Estudiantil se impone en las elecciones legislativas anticipadas y abre una nueva etapa política en Serbia. Aleksandar Vučić reconoce la derrota de su formación tras casi dos años de movilizaciones contra la corrupción, desencadenadas por la tragedia ferroviaria de Novi Sad.

El movimiento estudiantil serbio ha protagonizado un vuelco electoral al imponerse en las elecciones legislativas anticipadas celebradas este domingo, 25 de octubre, poniendo fin a catorce años de predominio del Partido Progresista Serbio (SNS), liderado por Aleksandar Vučić.

La victoria, reconocida por el propio dirigente conservador antes de la publicación de los resultados definitivos, representa la culminación política de casi dos años de protestas ciudadanas contra la corrupción y en favor de una mayor transparencia institucional.

Según las primeras proyecciones, la Lista Estudiantil podría obtener entre 135 y 140 escaños de los 250 que integran el Parlamento serbio, frente a unos 105 atribuidos al bloque encabezado por Vučić.

De la tragedia de Novi Sad a las urnas

El origen de esta movilización se remonta a noviembre de 2024, cuando el derrumbe de una marquesina en la estación ferroviaria de Novi Sad, la segunda ciudad de Serbia, provocó la muerte de 16 personas.

La tragedia desencadenó una oleada de indignación pública. Los manifestantes denunciaron presuntas irregularidades y prácticas corruptas relacionadas con las obras de infraestructura y reclamaron responsabilidades políticas e institucionales.

Lo que comenzó como una protesta universitaria se transformó progresivamente en un movimiento ciudadano de alcance nacional, capaz de reunir a estudiantes, profesores, profesionales y amplios sectores de la sociedad civil.

Las manifestaciones alcanzaron dimensiones que no se registraban en Serbia desde la caída de Slobodan Milošević en el año 2000.

Vučić admite su derrota

Tras el cierre de las urnas, Aleksandar Vučić compareció ante sus seguidores en la sede del SNS, en Belgrado, y reconoció que las estimaciones disponibles situaban a su formación por detrás de la candidatura estudiantil.

El antiguo presidente serbio, que había renunciado a su cargo para presentarse a las legislativas con la intención de convertirse en primer ministro, aceptó así un resultado que altera profundamente el equilibrio político del país.

Su reconocimiento desató celebraciones en las calles de Belgrado. Miles de personas se concentraron en el centro de la capital, mientras los simpatizantes del movimiento estudiantil festejaban el resultado entre aplausos, abrazos y consignas de victoria.

La participación electoral fue especialmente elevada, reflejo de la movilización que acompañó a unos comicios considerados decisivos para el futuro político serbio.

Una alternativa nacida de la sociedad civil

A diferencia de los partidos tradicionales, la Lista Estudiantil surgió de un movimiento de protesta heterogéneo, sin una figura política única que concentrara su liderazgo.

Sus candidaturas reúnen perfiles procedentes de la universidad, el mundo profesional y la sociedad civil, unidos principalmente por la exigencia de combatir la corrupción, fortalecer el Estado de derecho y promover una renovación de las instituciones.

Esta diversidad ha permitido al movimiento ampliar su apoyo más allá de los campus universitarios, aunque también plantea interrogantes sobre su futura cohesión y su capacidad para transformar las reivindicaciones ciudadanas en un programa de gobierno.

Europa observa el cambio político serbio

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, felicitó a la Lista Estudiantil y expresó la disposición de Bruselas a colaborar en reformas relacionadas con el Estado de derecho, la libertad de prensa, la lucha contra la corrupción y el fortalecimiento de las instituciones democráticas.

La victoria también abre interrogantes sobre la futura orientación internacional de Serbia, país candidato a ingresar en la Unión Europea que mantiene, al mismo tiempo, importantes relaciones políticas y económicas con Rusia y China.

El desafío de pasar de la protesta al gobierno

La derrota del SNS marca el final de una etapa de predominio político de Vučić, quien había ocupado la jefatura del Gobierno y posteriormente la Presidencia de Serbia.

Sin embargo, el movimiento estudiantil afronta ahora un desafío diferente: convertir la movilización social en capacidad de gobierno.

La formación de un nuevo Ejecutivo, la definición de sus prioridades económicas y sociales y la respuesta a las expectativas de reforma institucional serán las primeras pruebas de esta nueva mayoría.

Serbia entra así en una nueva fase política en la que un movimiento nacido de la indignación ciudadana se dispone a asumir responsabilidades de gobierno.

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