La AIE advierte de que la escasez de diésel podría prolongarse hasta bien entrado 2027

14 octobre 2026 - 11:48

La guerra en Oriente Próximo y las interrupciones en las refinerías rusas mantienen bajo presión el suministro mundial de gasóleo. La agencia alerta de nuevas subidas de precios y de sus consecuencias para el transporte, la industria y la inflación.

París, 14 de octubre de 2026. El mercado mundial del diésel seguirá sometido a fuertes tensiones hasta bien entrado 2027, pese a la recuperación parcial de la producción de petróleo y a las perspectivas de aumento de la actividad de las refinerías. Así lo advierte la Agencia Internacional de la Energía (AIE) en su informe mensual publicado este miércoles, que sitúa los combustibles refinados entre los principales puntos débiles de la economía internacional.

La agencia señala que los conflictos en Oriente Próximo y las interrupciones de producción en Rusia han reducido significativamente la disponibilidad de gasóleo, un combustible esencial para el transporte de mercancías, la maquinaria agrícola, la construcción y numerosos sectores industriales.

La escasez ha provocado una caída excepcional de las reservas y un encarecimiento de los precios mayoristas. Según la AIE, el diésel llegó a superar los 200 dólares por barril en Singapur durante septiembre y alcanzó máximos cercanos a los 220 dólares en Europa y Estados Unidos.

El petróleo se recupera, pero las refinerías no siguen el mismo ritmo

Una de las principales conclusiones del informe es que la recuperación del suministro de petróleo crudo no se traduce automáticamente en una mayor disponibilidad de combustibles refinados.

Las exportaciones de crudo de los productores del Golfo han mejorado respecto a los meses más críticos de la guerra, pero los envíos de derivados petrolíferos desde Oriente Próximo permanecen por debajo de la mitad de sus niveles anteriores al conflicto.

A estas dificultades se suman los daños y las interrupciones operativas sufridas por refinerías rusas, así como las restricciones de producción en otros mercados asiáticos.

La AIE calcula que las perturbaciones del suministro redujeron la disponibilidad mundial de diésel y gasóleo en aproximadamente 1,7 millones de barriles diarios durante el tercer trimestre de 2026, en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Las reservas tardarán meses en recuperarse

La agencia prevé que la actividad mundial de las refinerías aumente durante los últimos meses del año y permita recuperar parte de la oferta. Incluso contempla que el mercado del diésel registre un superávit durante el primer trimestre de 2027.

Sin embargo, esta mejora estacional no bastaría para compensar el déficit acumulado durante 2026. La reconstrucción de las existencias, fuera de las variaciones habituales de temporada, difícilmente comenzaría antes del segundo semestre de 2027.

Esta situación deja al mercado expuesto a nuevas perturbaciones, especialmente si se producen ataques contra infraestructuras energéticas, interrupciones del transporte marítimo o problemas adicionales en las refinerías.

La AIE subraya que la normalización dependerá en gran medida de la recuperación de las exportaciones de combustibles refinados desde Oriente Próximo.

Un riesgo directo para los precios y el poder adquisitivo

El encarecimiento del gasóleo tiene efectos que van mucho más allá de las estaciones de servicio. Su utilización generalizada en el transporte de mercancías y las actividades productivas convierte cualquier aumento sostenido de su precio en un factor de presión sobre los costes empresariales y los precios de consumo.

Los países importadores de energía, especialmente aquellos con menor capacidad presupuestaria, pueden verse obligados a afrontar facturas más elevadas por sus compras exteriores y mayores dificultades para contener la inflación.

Para Marruecos, cuya economía depende de las importaciones de productos petrolíferos, una prolongación de estas tensiones podría repercutir sobre los costes del transporte por carretera, la logística y determinadas actividades agrícolas e industriales. El impacto concreto dependerá de la evolución de los mercados internacionales, los mecanismos de aprovisionamiento y los precios internos.

Las reservas estratégicas ofrecen un alivio limitado

Ante la gravedad de la situación, los países miembros de la AIE han recurrido a sus reservas de emergencia. En marzo se acordó una liberación colectiva de 400 millones de barriles de petróleo y productos petrolíferos, cuya ejecución continúa.

La agencia ha pedido acelerar las entregas pendientes, dando prioridad al diésel, y estudiar si resultan necesarias nuevas aportaciones para aliviar la presión del mercado.

Estas medidas pueden reducir temporalmente la escasez, pero no sustituyen la recuperación de la capacidad productiva ni la normalización de las rutas comerciales.

El mensaje de la AIE es, por tanto, una advertencia de alcance económico: aunque el mercado petrolero mundial podría registrar un excedente en 2027, la disponibilidad de diésel seguirá siendo vulnerable. La recuperación del crudo no garantiza, por sí sola, el final de la crisis de los combustibles refinados.

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