El canciller alemán, Friedrich Merz, instó este domingo al presidente ruso, Vladímir Putin, a detener la guerra en Ucrania durante una visita sorpresa a Kiev marcada por las alarmas aéreas y las explosiones. El desplazamiento sirvió también para reafirmar el apoyo militar y energético de Berlín a Ucrania.
Friedrich Merz lanzó su mensaje desde las inmediaciones de un edificio de la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania recientemente alcanzado por un ataque ruso con drones y situado a poca distancia de la Embajada de Alemania.
«Señor Putin, pare esta guerra sin sentido. Estamos dispuestos a hablar sobre el final de la guerra, pero estos ataques bárbaros contra Ucrania deben parar», declaró el canciller alemán, que volvió a defender una salida negociada al conflicto, aunque insistió en que el primer paso debe ser el cese de los ataques.
La visita se desarrolló bajo una fuerte tensión. Durante la mañana se activaron varias veces las alarmas aéreas en Kiev y se escucharon explosiones y el funcionamiento de los sistemas de defensa antiaérea. Uno de los ataques rusos alcanzó el puente Norte sobre el río Dniéper, provocando daños en la calzada y afectando también a una instalación de suministro de agua caliente.
Una visita con dimensión militar y energética
Merz llegó a Kiev acompañado por la ministra alemana de Economía y Energía, Katherina Reiche, y por una delegación empresarial con representantes de importantes compañías de los sectores de defensa y energía.
Berlín prevé movilizar 1.000 millones de euros adicionales en ayuda militar y otros 350 millones para contribuir a reparar el sector energético ucraniano, especialmente vulnerable ante la proximidad del invierno.
Alemania y Ucrania trabajan además en una mayor cooperación industrial en materia de defensa. Entre los proyectos previstos figura la producción conjunta de distintos tipos de drones, incluidos sistemas destinados a interceptar los aparatos de ataque utilizados por Rusia. Ambos países estudian asimismo el desarrollo conjunto de armamento de largo alcance.
El invierno vuelve al centro de la guerra
La situación de las infraestructuras energéticas ucranianas constituye una de las principales preocupaciones de Kiev y de sus aliados europeos. Los ataques contra instalaciones eléctricas, sistemas de calefacción y otras infraestructuras esenciales pueden aumentar considerablemente la presión sobre la población durante los meses más fríos.
La presencia de la ministra alemana de Economía y Energía en la delegación refleja precisamente esa prioridad. Berlín pretende combinar la asistencia militar con el apoyo a la reconstrucción y protección del sistema energético ucraniano.
Desde Kiev, Merz condensó la posición de su Gobierno en un mensaje dirigido directamente al Kremlin: Alemania mantiene su disposición a respaldar una vía diplomática, pero considera que cualquier avance hacia una negociación debe comenzar por el cese de los ataques.