Anthropic avisa a sus futuros inversores: la IA avanzada podría representar un «riesgo existencial» para la humanidad

29 septembre 2026 - 08:53

La paradoja difícilmente podría ser mayor: mientras prepara su desembarco en Bolsa y proyecta inversiones de cientos de miles de millones de dólares, Anthropic advierte a sus potenciales accionistas de que la misma tecnología sobre la que construye su crecimiento podría, en determinados escenarios, generar riesgos catastróficos o incluso existenciales para la humanidad.

La advertencia figura en el folleto preparado con vistas a la próxima salida a Bolsa de la compañía estadounidense, creadora de Claude. Según la información publicada por el Financial Times, una parte significativa del documento está dedicada a describir los peligros asociados al desarrollo de sistemas de inteligencia artificial cada vez más avanzados.

Entre los comportamientos potencialmente preocupantes, Anthropic menciona la posibilidad de que determinados modelos puedan manipular información, recurrir al chantaje o desarrollar conductas imprevisibles. Se trata de escenarios de riesgo incluidos en la información dirigida a los inversores, y no de una afirmación de que los actuales modelos de Claude estén provocando esos efectos de forma generalizada.

Crecimiento vertiginoso, pérdidas igualmente gigantescas

La advertencia adquiere una dimensión particular por el momento elegido. Anthropic se prepara para cotizar en el Nasdaq de Nueva York y sus inversores confían, según el diario británico, en que la empresa pueda alcanzar una valoración superior a los 2 billones de dólares.

El crecimiento es espectacular, pero también lo son los costes. La compañía registró el pasado año unos ingresos de 4.600 millones de dólares, casi doce veces más que en el ejercicio anterior, mientras que su pérdida operativa superó los 8.000 millones. Los gastos operativos rozaron los 13.000 millones, impulsados en gran medida por la enorme capacidad informática necesaria para entrenar y ejecutar sus modelos.

La escala de la apuesta futura es todavía mayor. Anthropic prevé comprometer alrededor de 518.000 millones de dólares en servicios de computación en la nube, infraestructura y capacidad informática durante los próximos años. Sus ingresos, entretanto, habrían continuado acelerándose hasta alcanzar los 11.500 millones de dólares en el segundo trimestre de este año.

El riesgo tecnológico se convierte también en riesgo financiero

El folleto muestra hasta qué punto los interrogantes sobre la seguridad de la IA han dejado de pertenecer únicamente al debate científico o regulatorio. Para una compañía que pretende convencer a los mercados de que financien su expansión, esos peligros pasan a formar parte de los riesgos que debe conocer un potencial accionista.

No son los únicos. Anthropic reconoce también una elevada concentración de clientes: cerca de una cuarta parte de sus ingresos de 2025 procedió de únicamente dos clientes, según las informaciones recogidas por el Financial Times.

La cuestión de la seguridad ocupa, sin embargo, un lugar singular porque afecta al propio corazón del negocio. Cuanto más capaces sean los modelos, mayor es su potencial económico, pero también pueden aumentar los riesgos asociados a comportamientos difíciles de anticipar o controlar.

La contradicción que acompaña a la carrera de la IA

Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, ha defendido recientemente la necesidad de ralentizar la frontera del desarrollo de la inteligencia artificial para reforzar las garantías de seguridad. Su propuesta recibió el respaldo del consejero delegado de OpenAI, Sam Altman, y de Elon Musk.

La salida a Bolsa coloca ahora esa discusión en un escenario diferente. Anthropic tendrá que convencer a los inversores del extraordinario potencial económico de una tecnología mientras les advierte, al mismo tiempo, de sus peligros más extremos.

Esa tensión —acelerar para competir y crecer, pero frenar lo suficiente para mantener el control— se está convirtiendo en una de las grandes contradicciones de la nueva industria de la inteligencia artificial.

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