Colombia rompe relaciones con Irán y declara terrorista a la Guardia Revolucionaria

25 septembre 2026 - 19:06

El Gobierno de Abelardo de la Espriella acusa a Teherán de mantener presuntos vínculos con organizaciones narcoterroristas y de amenazar la seguridad regional. Irán rechaza las acusaciones y atribuye la decisión a la influencia de Estados Unidos e Israel. Bogotá mantendrá las relaciones consulares.

Bogotá, 25 de septiembre de 2026. Colombia ha roto formalmente sus relaciones diplomáticas con Irán y ha declarado organización terrorista a la Guardia Revolucionaria iraní, en una nueva decisión de política exterior del Gobierno de Abelardo de la Espriella que coincide con su acercamiento a Estados Unidos e Israel.

La ruptura, anunciada el jueves por la Cancillería colombiana, entró en vigor el pasado 19 de septiembre. Bogotá justificó la medida por razones de seguridad nacional y hemisférica, así como por su política de lucha contra el crimen transnacional. No obstante, precisó que mantendrá las relaciones consulares con Teherán.

Acusaciones de vínculos con grupos narcoterroristas

El Ministerio de Relaciones Exteriores colombiano atribuye al Gobierno iraní presuntos vínculos con organizaciones terroristas internacionales y grupos narcoterroristas que, según Bogotá, amenazan la seguridad del país. El comunicado no identifica a esas organizaciones ni presenta pruebas concretas de los vínculos denunciados.

La Cancillería también menciona las violaciones de derechos humanos que atribuye a las autoridades iraníes, los ataques contra países ajenos a la guerra en Oriente Medio, el bloqueo del estrecho de Ormuz y las restricciones impuestas a las labores de verificación del programa nuclear iraní por parte del Organismo Internacional de Energía Atómica.

En una decisión paralela, el Ejecutivo colombiano designó como organización terrorista al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, al que acusa de participar en operaciones encubiertas fuera de Irán y de reprimir a la población iraní.

Teherán denuncia una decisión influida por Washington

La respuesta iraní no se hizo esperar. El Ministerio de Exteriores de Teherán rechazó las acusaciones colombianas, que calificó de infundadas, y anunció que adoptará las medidas que considere necesarias.

El Gobierno iraní sostiene que la ruptura responde a la influencia de Estados Unidos e Israel, sus adversarios en la guerra que comenzó a finales de febrero con una ofensiva conjunta estadounidense e israelí contra Irán.

El conflicto ha agravado las tensiones internacionales y alterado el comercio energético mundial. El bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde antes de la guerra transitaba aproximadamente una quinta parte de los hidrocarburos comercializados en el mundo, constituye uno de sus principales focos de preocupación económica.

Un nuevo giro en la política exterior colombiana

La decisión se inscribe en la reorientación diplomática emprendida por De la Espriella desde su llegada a la presidencia. Su Gobierno ha estrechado las relaciones con Washington y restablecido los vínculos diplomáticos con Israel, interrumpidos en mayo de 2024 por el anterior Ejecutivo de Gustavo Petro durante la ofensiva israelí en Gaza.

Pese a la ruptura con Teherán, Colombia ha decidido conservar los canales consulares, que permiten atender asuntos relacionados con sus ciudadanos y mantener determinadas gestiones entre ambos países.

La medida introduce así una nueva distancia diplomática entre Bogotá y Teherán en un momento de creciente tensión internacional por la guerra en Oriente Medio.

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