Xi pide a Trump una relación sin confrontación durante su visita de Estado a Washington

25 septembre 2026 - 17:10

El presidente chino aboga por reforzar el diálogo entre las dos potencias, mientras Estados Unidos y China prolongan su tregua comercial hasta enero. La fastuosa recepción en la Casa Blanca no oculta las diferencias sobre Taiwán, Irán y la inteligencia artificial.

Washington, 25 de septiembre de 2026. Donald Trump recibió a Xi Jinping con todos los honores de una visita de Estado, en un despliegue diplomático destinado a subrayar la importancia de las relaciones entre las dos mayores economías del mundo. El presidente chino aprovechó el encuentro para defender una relación bilateral basada en el diálogo y la prevención de conflictos, sin renunciar a las posiciones de Pekín sobre Taiwán y otros asuntos estratégicos.

Mientras Trump destacó la amistad que mantiene con su homólogo, Xi adoptó un tono más institucional. Pidió a ambos países mantener una relación «sin conflicto ni confrontación» y propuso reforzar los mecanismos de comunicación entre sus Fuerzas Armadas para reducir el riesgo de incidentes y crisis.

La visita, la primera de Estado del mandatario chino a Washington desde 2015, estuvo acompañada de una ceremonia militar, un sobrevuelo de aviones de combate y una cena de gala en la Casa Blanca.

Taiwán e Irán, dos asuntos que mantienen abiertas las diferencias

Xi instó a Washington a actuar con prudencia respecto a Taiwán y a mantener su oposición a una declaración formal de independencia de la isla. Pekín considera Taiwán parte de su territorio, mientras que Estados Unidos mantiene relaciones no oficiales con Taipéi y le proporciona apoyo militar.

El mandatario chino también pidió a Washington y Teherán que retomen cuanto antes las negociaciones para resolver sus diferencias. China mantiene importantes vínculos económicos y diplomáticos con Irán y se ha visto afectada por el encarecimiento de los combustibles provocado por el conflicto.

Aunque ambos presidentes insistieron en la necesidad de mantener abiertos los canales de comunicación, sus declaraciones dejaron patentes las diferencias que persisten en cuestiones de seguridad y política internacional.

Una tregua comercial hasta enero de 2027

La visita estuvo precedida por un acuerdo para prolongar dos meses la tregua comercial entre Estados Unidos y China, que debía expirar en noviembre. El nuevo plazo se extiende hasta el 10 de enero de 2027.

El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anunció la prórroga, que permitirá continuar las negociaciones sobre los aranceles y otros asuntos comerciales pendientes.

El entendimiento evita, por ahora, una nueva escalada arancelaria, aunque no supone un acuerdo definitivo sobre las diferencias económicas entre Washington y Pekín.

La inteligencia artificial entra en la agenda bilateral

La inteligencia artificial ocupó un lugar destacado en las conversaciones. Xi defendió que las dos potencias tienen la capacidad y la responsabilidad de garantizar que esta tecnología se desarrolle bajo control humano.

Estados Unidos y China compiten por el liderazgo tecnológico, especialmente en el desarrollo de sistemas avanzados de inteligencia artificial y semiconductores. La regulación de estas tecnologías y los mecanismos para prevenir riesgos constituyen otro ámbito de negociación entre ambos gobiernos.

La cena de Estado reunió a representantes de algunas de las principales empresas tecnológicas estadounidenses, entre ellas Amazon, Meta, Apple, Google, Nvidia, Tesla y OpenAI.

Una recepción solemne y protestas en el exterior

Trump y la primera dama, Melania Trump, ofrecieron una recepción oficial a Xi Jinping y a su esposa, Peng Liyuan. El programa incluyó honores militares y un banquete en el que el presidente estadounidense defendió un futuro de entendimiento entre dos países con sistemas políticos diferentes.

La ceremonia contrastó con las manifestaciones celebradas en las inmediaciones de la Casa Blanca, donde centenares de personas reclamaron libertades para el Tíbet y la liberación de presos políticos chinos.

La visita concluirá este viernes con un encuentro entre las dos parejas presidenciales y una visita a los Archivos Nacionales estadounidenses, donde se conserva la Declaración de Independencia.

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