Gaza sufre la crisis económica más grave jamás registrada, según la ONU

25 septembre 2026 - 17:10

La economía de la Franja ha perdido décadas de desarrollo. El PIB por habitante equivale a apenas 58 centavos de dólar al día, más del 90 % de la población en edad de trabajar carece de empleo y la reconstrucción necesitará al menos 71.500 millones de dólares.

La Franja de Gaza atraviesa lo que Naciones Unidas considera la crisis económica más grave jamás registrada. La destrucción de su tejido productivo, el desplome del empleo y el encarecimiento de los productos básicos han dejado a su población en una situación de dependencia casi absoluta de la ayuda humanitaria.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) presentó este jueves un informe que documenta el alcance del colapso económico provocado por la guerra y advierte de que la recuperación exigirá una movilización financiera internacional de enormes proporciones.

Según el organismo, el PIB por habitante de Gaza se situó en 2025 en apenas 212 dólares anuales, el equivalente a 58 centavos diarios. Se trata de un indicador de la actividad económica por persona, no de sus ingresos individuales. La cifra representa una caída del 83 % respecto a 2022, mientras que los precios se encuentran un 274 % por encima de los niveles anteriores a la guerra.

Una economía prácticamente paralizada

La destrucción ha alcanzado al 92 % de los establecimientos económicos de Gaza, que han resultado dañados o destruidos desde octubre de 2023. La producción agrícola y la industrial han caído un 94 % cada una, mientras que la actividad de la construcción se ha desplomado un 99 %.

El desempleo alcanzó el 78 % en 2025 y más del 90 % de la población en edad de trabajar carecía de empleo. A ello se suma la pérdida de cientos de miles de puestos de trabajo en los territorios palestinos desde octubre de 2023, con una reducción acumulada de los ingresos laborales estimada en 2.800 millones de dólares.

La situación agrícola resulta especialmente crítica. Menos del 1,5 % de las tierras cultivables de Gaza permanecen accesibles y sin daños, lo que limita gravemente la producción local de alimentos y acentúa la dependencia de la asistencia internacional.

Reconstruir Gaza costará al menos 71.500 millones de dólares

Las necesidades de recuperación y reconstrucción se estiman en 71.500 millones de dólares, una cantidad que podría aumentar si se registran nuevos daños.

La vivienda constituye uno de los sectores más afectados, junto con las infraestructuras sanitarias y educativas. Más de la mitad de los hospitales y centros de atención primaria se encuentran fuera de servicio, mientras que amplias zonas residenciales y productivas han quedado devastadas.

El informe advierte de que la reconstrucción no puede limitarse a levantar edificios y reparar carreteras. También será necesario recuperar la capacidad productiva, restablecer los servicios esenciales y crear las condiciones para que la población pueda volver a trabajar.

La crisis se extiende a Cisjordania y amenaza al sistema bancario

El deterioro económico afecta igualmente a Cisjordania, donde la UNCTAD señala las consecuencias de las restricciones a la circulación de personas y mercancías, la expansión de los asentamientos israelíes y las dificultades de acceso a tierras y recursos naturales.

El organismo también alerta sobre la situación financiera de la Autoridad Palestina. Las retenciones de ingresos fiscales por parte de Israel, la caída de la actividad económica y la insuficiencia de la ayuda exterior han agravado el endeudamiento público y los retrasos en los pagos.

Las restricciones que afectan a los bancos palestinos podrían comprometer, además, la financiación de importaciones esenciales, incluidos alimentos, medicamentos y combustible.

Para Naciones Unidas, la recuperación de Gaza llevará más de una década y dependerá tanto de la financiación internacional como del restablecimiento de unas condiciones que permitan reactivar su economía. La magnitud de la destrucción sitúa la reconstrucción entre los mayores desafíos económicos y humanitarios de los próximos años.

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