Los periodistas de los tres medios recuperaron sus acreditaciones después de que un juez federal suspendiera durante catorce días el veto impuesto por Donald Trump. Sin embargo, la cobertura de la visita del presidente chino, Xi Jinping, volvió a poner de manifiesto los límites de su readmisión.
Washington, 25 de septiembre de 2026. Los periodistas de CNN, MS NOW y Politico regresaron este jueves a la Casa Blanca tras una orden judicial que obligó a la Administración de Donald Trump a restituir las acreditaciones retiradas seis días antes. La readmisión puso fin, al menos provisionalmente, a un enfrentamiento entre el Gobierno estadounidense y tres medios a los que el presidente había acusado de difundir noticias falsas.
El regreso no fue inmediato. Pese a la resolución del juez federal Timothy Kelly, los periodistas encontraron inicialmente bloqueado su acceso a las instalaciones presidenciales. Los tres medios solicitaron entonces una audiencia urgente para exigir el cumplimiento del fallo. Horas después, la Casa Blanca les permitió volver a entrar.
La reportera de CNN Betsy Klein fue recibida por numerosos compañeros durante su primera conexión en directo desde el recinto presidencial. La escena reflejó la solidaridad expresada por buena parte de la prensa acreditada en Washington desde que se anunció el veto.
Una suspensión judicial de catorce días
El juez Kelly ordenó restituir temporalmente las acreditaciones al considerar que su retirada probablemente vulneró el derecho constitucional de los periodistas al debido proceso.
En su resolución, recordó que, como norma general, las personas deben recibir una notificación y disponer de la oportunidad de defenderse antes de que el Gobierno las prive de un interés protegido por la Constitución.
La medida estará vigente durante catorce días, mientras continúa el procedimiento judicial. Los tres medios sostienen que la prohibición también vulnera la libertad de prensa garantizada por la Primera Enmienda.
La Administración Trump, por su parte, defiende que el acceso a la Casa Blanca constituye un privilegio y ha justificado las restricciones mediante acusaciones relacionadas con la difusión de informaciones falsas y la seguridad nacional.
El regreso no garantiza el acceso a todos los actos
La restitución de las acreditaciones no resolvió todas las diferencias. CNN denunció que, después de recuperar el acceso al recinto, dos de sus periodistas no pudieron cubrir la llegada del presidente chino, Xi Jinping, a la Casa Blanca para una cena de Estado. Según la cadena, también se impidió participar en esa cobertura a periodistas de MS NOW.
El episodio plantea una cuestión que sigue pendiente en el litigio: hasta dónde alcanza la restitución del acceso a las instalaciones presidenciales y qué margen conserva la Casa Blanca para limitar la presencia de determinados medios en los actos oficiales.
La seguridad nacional, en el centro de la disputa
En las cartas remitidas a los tres medios, la oficina de prensa presidencial alegó que algunas de sus informaciones contenían falsedades o comprometían la seguridad nacional. Entre los ejemplos citados figuraban artículos sobre la guerra de Irán y un proyecto de construcción militar en la Casa Blanca.
El juez expresó sus dudas sobre esa justificación. A la vista de los elementos presentados hasta el momento, consideró que no estaba suficientemente acreditado que la protección de la seguridad nacional fuera el verdadero motivo de la retirada de las credenciales.
La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca y cerca de cincuenta organizaciones periodísticas respaldaron judicialmente a los tres medios afectados.
La decisión de Kelly permite a sus periodistas volver a trabajar desde la sede presidencial, pero deja abierto un litigio que determinará las condiciones de acceso de la prensa a la Casa Blanca y los límites de las facultades de la Administración para retirar acreditaciones.