La presidenta encargada de Venezuela se acercó al jefe del Gobierno español durante la Asamblea General de Naciones Unidas y le pidió mantener abierto el contacto sobre el futuro del país. Sánchez aceptó y reiteró el compromiso de España con la región. El intercambio llega mientras Caracas intensifica su aproximación a Washington y Madrid intenta asegurar la presencia venezolana en la Cumbre Iberoamericana de noviembre.
Delcy Rodríguez atravesó este martes parte del hemiciclo de Naciones Unidas para buscar a Pedro Sánchez. La conversación apenas duró unos segundos, pero permitió a la presidenta encargada de Venezuela trasladar al jefe del Gobierno español su interés por mantener abierto el diálogo sobre el futuro del país. «España es muy importante para nosotros, tenemos que seguir hablando», le dijo Rodríguez, según fuentes de la delegación española. Sánchez respondió afirmativamente y aseguró que España está dispuesta a ayudar y «comprometida con el futuro de la región».
El encuentro fue informal y no produjo acuerdos concretos. Moncloa tampoco prevé por ahora una reunión bilateral entre ambos durante su estancia en Nueva York. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha asegurado este miércoles que el acercamiento de Rodríguez fue «sorpresivo». Las imágenes muestran a la dirigente venezolana aproximándose mientras Sánchez hablaba por teléfono. El presidente interrumpió la llamada y conversó brevemente con ella antes de que Rodríguez saludara también a Albares.
Un canal abierto después de Maduro
Es el primer encuentro presencial entre Sánchez y Rodríguez desde que esta asumió la presidencia encargada de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses a comienzos de año. Ambos habían hablado ya por teléfono en dos ocasiones. La primera conversación tuvo lugar el 9 de enero, cuando Sánchez defendió una transición pacífica, dialogada y democrática y Rodríguez planteó desarrollar una agenda bilateral entre España y Venezuela. Volvieron a hablar en junio después de los terremotos sufridos por el país.
La aproximación en Naciones Unidas supone por tanto una continuidad de esos contactos, más que la apertura de una relación completamente nueva. El Gobierno español considera necesario mantener capacidad de interlocución con Caracas tanto por el peso de los vínculos históricos y sociales como por los intereses españoles en Venezuela. Sin embargo, las fuentes de Moncloa restaron importancia al intercambio y recalcaron que no se abordaron cuestiones concretas, incluidas las que afectan a empresas españolas como Repsol.
Madrid tiene además una cita inmediata en el horizonte. España ha invitado a Rodríguez a la Cumbre Iberoamericana que se celebrará los días 4 y 5 de noviembre en Madrid. Albares confirmó en abril que el Gobierno cursaría la invitación a quien ejerce la representación internacional de Venezuela. Fuentes gubernamentales admiten, no obstante, las dificultades para asegurar su asistencia y esperan que los contactos mantenidos durante la Asamblea General contribuyan a concretarla.
Caracas se acerca también a Washington
El movimiento español se produce mientras Venezuela desarrolla una aproximación mucho más profunda a Estados Unidos. Horas después de saludar a Sánchez, Rodríguez mantuvo su primer encuentro presencial con Donald Trump en Nueva York. La reunión, confirmada por la Casa Blanca, se celebró a puerta cerrada en el hotel Lotte New York Palace durante la recepción organizada por el presidente estadounidense para los dirigentes desplazados a la Asamblea General.
Rodríguez calificó posteriormente la reunión de «histórica» y explicó que abordaron el fortalecimiento de las relaciones bilaterales y posibles fórmulas de cooperación en energía, minería y seguridad. La presidenta venezolana agradeció también a Trump su respaldo al proceso de reincorporación de Venezuela a distintos espacios multilaterales. El encuentro contó, entre otros, con el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
El acercamiento a Washington introduce un elemento nuevo para la diplomacia española. La relación de Caracas con Estados Unidos ha cambiado sustancialmente desde la salida de Maduro, mientras Madrid intenta conservar una interlocución propia con el Gobierno venezolano. Rodríguez también se ha reunido estos días en Nueva York con responsables del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo, dentro de la recuperación de las relaciones con organismos financieros internacionales.
España busca preservar su interlocución
El Gobierno español presenta su relación con Venezuela dentro de una política más amplia hacia América Latina. Moncloa considera que mantener canales con Caracas puede preservar capacidad diplomática en un momento de transformación del escenario venezolano. El contacto de Nueva York fue deliberadamente limitado: no hubo negociación, compromisos ni decisiones sobre asuntos bilaterales pendientes.
Rodríguez también mantiene pendiente su participación en la Cumbre Iberoamericana. La cita permitiría convertir los contactos telefónicos y el saludo de Nueva York en una reunión formal, aunque el Gobierno español no da todavía por confirmada su asistencia. Sánchez está aprovechando la Asamblea General para promover la cumbre entre los dirigentes latinoamericanos presentes en Estados Unidos.
La presidenta venezolana tiene previsto intervenir este jueves ante el pleno de Naciones Unidas. Su agenda en Nueva York incluye hasta ahora contactos con el secretario general de la ONU, António Guterres, las instituciones financieras internacionales, Sánchez y Trump, con quien ya ha mantenido una reunión bilateral centrada en la nueva relación entre Caracas y Washington.