José Luis Calama reclama al expresidente toda la documentación sobre las piezas incautadas en mayo en su despacho y encarga una segunda pericial para determinar su procedencia geográfica, antigüedad, composición y valor. Las joyas fueron tasadas inicialmente en 1,3 millones de euros. El magistrado cita además como investigadas a las dos hijas de Zapatero para el próximo 30 de noviembre.
El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha dado tres días al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero para que entregue toda la documentación que tenga sobre las joyas intervenidas durante el registro de su despacho el pasado 19 de mayo. Las piezas, valoradas inicialmente en 1,3 millones de euros, serán sometidas además a una nueva pericial para intentar determinar su procedencia geográfica, antigüedad, composición y valor actual. La decisión forma parte de las diligencias del denominado caso Plus Ultra.
La resolución retoma una cuestión que quedó pendiente durante la declaración de Zapatero como investigado el pasado 17 de junio. Entonces, su defensa explicó que necesitaba entre una semana y diez días para reunir la documentación que permitiera aclarar la procedencia de las piezas. Tres meses después, el magistrado reclama de nuevo esa información y concede un plazo de tres días para presentarla.
El nuevo requerimiento no supone por sí mismo que el magistrado atribuya un origen ilícito a las joyas. La investigación trata precisamente de determinar su procedencia y las circunstancias en las que llegaron a manos del expresidente. La Cadena SER señala además que esta nueva citación no tiene formalmente carácter de ultimátum, sino que ofrece nuevamente a la defensa la posibilidad de incorporar documentación antes de que avance la pericial.
Una segunda tasación de las piezas
Calama ha encargado el nuevo estudio a gemólogos y tasadores de la joyería Yanes, que podrán contar con el apoyo técnico del Instituto Gemológico Español. El informe deberá precisar la procedencia geográfica de las piezas, su antigüedad, composición y valor actual, ampliando así la información obtenida mediante una primera valoración.
Las joyas fueron localizadas en una caja fuerte durante el registro policial del despacho de Zapatero en mayo. Una primera tasación realizada por Ansorena calculó un valor conjunto aproximado de 1,3 millones de euros. El inventario incluye diferentes collares, pendientes, pulseras, relojes y otras piezas de joyería que aparecen reproducidas en el material incorporado a la investigación.
La procedencia de esos objetos constituye ahora una línea específica de las diligencias. Conocer cuándo fueron fabricados y adquiridos, cuál es su origen y de qué manera llegaron a poder de Zapatero permitirá determinar su eventual relevancia para la causa. La existencia y el valor de las joyas, sin embargo, no acreditan por sí solos la comisión de ningún delito.
La investigación que dirige Calama tiene su origen en las pesquisas sobre la ayuda pública de 53 millones de euros concedida en 2021 a la aerolínea Plus Ultra. Las diligencias se han ampliado posteriormente para examinar diferentes operaciones económicas y relaciones profesionales vinculadas con el expresidente y otras personas investigadas.
Las hijas de Zapatero declararán como investigadas
La misma resolución fija para el 30 de noviembre las declaraciones de Laura y Alba Rodríguez Espinosa, hijas del expresidente, que comparecerán en calidad de investigadas. Calama ha citado a la primera a las nueve de la mañana y a la segunda a las doce. Su condición de investigadas ya había sido acordada por el magistrado en junio.
Las diligencias se centran en los pagos recibidos por Whathefav, empresa administrada por las dos hermanas, procedentes de Análisis Relevante. La investigación examina si los trabajos facturados por la sociedad de las hijas de Zapatero respondieron efectivamente a servicios prestados o pudieron estar relacionados con otras operaciones bajo investigación. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal ha cuestionado algunos de esos trabajos, mientras las responsabilidades penales continúan pendientes de determinar.
El juez investiga en este contexto posibles comisiones relacionadas con la concesión del rescate público de Plus Ultra. Las pesquisas analizan si Zapatero pudo utilizar su influencia para favorecer determinadas operaciones y si parte de los fondos investigados llegó posteriormente a sociedades vinculadas con su entorno familiar. Se trata de hipótesis sometidas a investigación y sobre las que no existe ninguna declaración de culpabilidad.
Zapatero reconoció haber recomendado la contratación de la empresa de sus hijas, aunque sostuvo que lo hizo atendiendo a criterios profesionales. La investigación intenta establecer ahora la naturaleza de esos servicios y reconstruir los movimientos económicos asociados a las sociedades examinadas.
Dos antiguos responsables declararán como testigos
Calama ha acordado también dos declaraciones para el 19 de noviembre. Comparecerán como testigos José Ángel Partearroyo, exdirector de Participadas de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), y Félix Martín, exdirector financiero de Plus Ultra. Ambos podrán aportar información relacionada con la compañía y con las circunstancias que rodearon la ayuda pública concedida durante la pandemia.
Las nuevas diligencias avanzan, por tanto, por vías diferentes. Por una parte, el juzgado continúa reconstruyendo las operaciones económicas relacionadas con Plus Ultra y las sociedades investigadas. Por otra, intenta determinar la procedencia y características de los bienes intervenidos en el despacho del expresidente.
El primer hito procesal llega el 19 de noviembre con las declaraciones de los dos testigos. Once días después, el 30 de noviembre, Laura y Alba Rodríguez Espinosa deberán comparecer ante Calama como investigadas. Antes, la defensa de Zapatero dispone del nuevo plazo de tres días concedido por el magistrado para aportar la documentación que tenga sobre las joyas intervenidas en su despacho.