El veto anunciado el viernes comenzó a aplicarse el sábado, con periodistas rechazados a la entrada. Los medios afectados denuncian una represalia contra su cobertura y defienden su derecho a informar.
La confrontación de Donald Trump con la prensa ha dado un nuevo paso. El presidente estadounidense anunció el viernes 18 de septiembre que prohibía el acceso a la Casa Blanca a CNN, MS NOW y Politico, a los que acusó de difundir noticias falsas. El sábado, periodistas de esos medios fueron rechazados al intentar entrar y sus acreditaciones quedaron revocadas, según la información publicada sobre la aplicación de la medida. Información sobre la ejecución del veto.
En un mensaje en Truth Social, Trump justificó la decisión con acusaciones de falsedad contra la cobertura de su presidencia y advirtió de que podría extenderla a otras organizaciones informativas. Más tarde, durante un acto sobre los precios de los medicamentos en el Despacho Oval, volvió a descalificar a periodistas y defendió la posibilidad de impedirles el acceso.
El anuncio llega a pocas semanas de las elecciones legislativas de mitad de mandato y agrava una disputa que afecta al trabajo cotidiano de los corresponsales encargados de fiscalizar al Ejecutivo.
Los medios anuncian que defenderán sus derechos
CNN sostuvo que su cobertura es rigurosa y que la Constitución protege su actividad frente a las interferencias del Gobierno. Politico aseguró que seguirá informando sobre esta Administración y las futuras, y que defenderá sus derechos.
La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca expresó su respaldo a los periodistas señalados. Por su parte, Bruce Brown, presidente del Comité de Reporteros por la Libertad de Prensa, consideró que una exclusión de este tipo sería inconstitucional y podría ser anulada por los tribunales.
El conflicto plantea una cuestión que trasciende el desacuerdo sobre una noticia: si el Gobierno puede utilizar el acceso a las instalaciones presidenciales para castigar a medios cuya cobertura rechaza. La exclusión limita sus posibilidades de asistir a actos, formular preguntas y observar directamente la actividad de la presidencia, aunque no les impide continuar informando desde fuera.
Una confrontación con antecedentes
Durante su primer mandato, Trump retiró la acreditación al corresponsal de CNN Jim Acosta, que recuperó el acceso tras una intervención judicial. En 2025, su Administración también excluyó a Associated Press de determinados actos por mantener la denominación «golfo de México», en lugar del nombre promovido por el presidente.
Al mismo tiempo, la Casa Blanca ha ampliado el espacio de medios alternativos conservadores y creadores de contenido en su comunicación pública. El nuevo veto incorpora a esa reorganización una exclusión explícitamente vinculada, según las propias palabras de Trump, al contenido de la cobertura periodística.
La disputa se desplaza ahora del anuncio político a sus consecuencias prácticas y a las posibles impugnaciones. Los medios afectados mantienen su intención de cubrir la presidencia, mientras Trump deja abierta la puerta a nuevas prohibiciones.