La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, inauguraron este miércoles en Roma la cuarta edición de la Cumbre para la Reconstrucción de Ucrania, un foro clave para movilizar apoyos económicos y políticos tras más de tres años de guerra.
El evento reunió a líderes europeos como el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, además de delegaciones empresariales y financieras, con el objetivo de avanzar en proyectos de reconstrucción y modernización de infraestructuras devastadas por la invasión rusa.
Meloni reiteró el respaldo “inquebrantable” de Italia a Ucrania y subrayó que la reconstrucción no debe esperar al final de la guerra. “La inversión en Ucrania es también una inversión en la estabilidad y la seguridad de Europa”, afirmó la mandataria, quien anunció nuevos paquetes de cooperación para empresas italianas interesadas en participar en el proceso de reconstrucción.
Por su parte, Zelenski agradeció el apoyo europeo y llamó a “acelerar” los planes de recuperación, destacando que la destrucción de viviendas, escuelas, hospitales y redes de transporte afecta a millones de ucranianos desplazados o viviendo en condiciones precarias.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, reforzó el mensaje y reiteró que la UE continuará con la asistencia financiera y técnica. “No se trata solo de levantar edificios, sino de fortalecer la democracia y la economía de Ucrania como parte de la familia europea”, dijo.
La cumbre abordó también la cooperación energética, la seguridad alimentaria y la reconstrucción verde, pilares que Ucrania busca convertir en motor de su futura integración europea.
Mientras continúan los combates en el este y sur del país, Kiev insiste en que la ayuda internacional no puede limitarse a lo militar. La recuperación, advierten sus autoridades, será una prueba de la solidaridad real de Europa ante un conflicto que sigue sin un final cercano.