El operativo se desarrolló entre carreras y momentos de tensión, mientras miles de personas permanecen en situación precaria tras la entrada masiva registrada a finales de julio.
La policía española comenzó este viernes a trasladar a los migrantes que permanecían instalados en las playas de Ceuta hacia varias carpas temporales habilitadas en el puerto de la ciudad autónoma.
La operación empezó a las 06:30, hora local, y concluyó antes del mediodía. En los primeros momentos, los agentes tuvieron que contener carreras y aglomeraciones de personas que trataban de asegurarse una de las 1.700 plazas disponibles en el nuevo dispositivo de acogida.
Las carpas se suman a otras estructuras temporales y pretenden alojar a una parte de los migrantes que todavía permanecen en Ceuta después de la entrada masiva de unas 70.000 personas desde Marruecos a finales de julio. Aunque la mayoría regresó posteriormente a Marruecos, varios miles permanecieron en la ciudad en condiciones precarias.
«Es un paso clave. Es importante que estas personas no sigan durmiendo en la calle o en la playa, para poder identificarlas y agilizar los procedimientos», declaró el ministro de Transformación Digital, Óscar López.
Al comienzo de la tarde, las autoridades confirmaron que las plazas disponibles en las dos parcelas del puerto ya estaban ocupadas. Según una fuente del Gobierno, Ceuta dispone actualmente de unas 6.000 plazas en distintos espacios temporales de acogida.
Las nuevas instalaciones ofrecen duchas, servicios sanitarios, alimentación y camas. Sin embargo, se desconoce todavía cuántas personas permanecían en las playas, aunque las estimaciones apuntan a una cifra superior a la capacidad del nuevo dispositivo.
El traslado se produjo después de que un tribunal rechazara la petición de un sindicato policial que pretendía suspender la operación. El Gobierno central decidió asumir el control de las instalaciones portuarias tras la negativa de la autoridad portuaria local, en el marco de la disputa que mantiene con la administración de Ceuta, gobernada por el Partido Popular.
Críticas de la oposición
La oposición conservadora responsabilizó al Gobierno de Pedro Sánchez de la tensión registrada durante el operativo. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, afirmó que las imágenes de carreras y aglomeraciones demostraban una falta de organización y de medios para los cuerpos de seguridad.
Desde Melilla, Feijóo calificó la situación de «descontrol» y acusó al Gobierno de no haber recuperado la normalidad en Ceuta. El líder de Vox, Santiago Abascal, publicó por su parte un vídeo del traslado y reclamó que los migrantes abandonaran la ciudad «cuanto antes».
Las autoridades locales calculan que unos 13.000 migrantes siguen en Ceuta, mientras que el Gobierno central ofrece una cifra inferior. La ciudad, que cuenta con unos 80.000 habitantes y una superficie de 18,5 kilómetros cuadrados, ha vivido en las últimas semanas varios episodios de tensión y protestas vecinales.
El Ejecutivo español busca acelerar los retornos, pero debe identificar previamente a cada persona para determinar si puede solicitar asilo o ser devuelta. Los menores no acompañados están sujetos, además, a medidas específicas de protección.
Junto a la gestión humanitaria, el Gobierno afronta también preguntas sobre la información de la que disponía antes de la entrada masiva y sobre el papel desempeñado por Marruecos, en un momento en que Madrid intenta consolidar sus relaciones con Rabat.