«Retrato de una dama» permaneció desaparecido durante más de ocho décadas. La obra fue localizada en Mar del Plata después de aparecer, colgada sobre un sofá, en las fotografías de un anuncio inmobiliario.
La Justicia Federal argentina ordenó restituir a Marei von Saher, nuera y única heredera del galerista neerlandés Jacques Goudstikker, el cuadro Retrato de una dama, expoliado durante la ocupación nazi de los Países Bajos.
La decisión fue formalizada por el juez federal Santiago Inchausti tras un acuerdo con Patricia Kadgien y su esposo, Juan Carlos Cortegoso, quienes tenían la pintura en su poder y estaban imputados por encubrimiento.
La pareja renunció de manera expresa e irrevocable a cualquier derecho o reclamación sobre la obra y aceptó no impugnar su entrega. El acuerdo contempla, además, 24 meses de reglas de conducta y una aportación económica al Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil de Mar del Plata.
Un cuadro descubierto en un anuncio inmobiliario
La pintura fue localizada en agosto de 2025 gracias a una investigación periodística realizada en Países Bajos. Periodistas del diario neerlandés Algemeen Dagblad la reconocieron en las fotografías utilizadas para anunciar la venta de una vivienda del barrio Parque Luro, en Mar del Plata.
En una de las imágenes, el cuadro aparecía colgado sobre un sofá verde. La casa pertenecía a Patricia Kadgien, hija de Friedrich Kadgien, antiguo responsable financiero del régimen nazi y colaborador de Hermann Göring, que huyó a Sudamérica después de la Segunda Guerra Mundial y murió en Argentina en 1978.
Tras la publicación de la investigación se realizaron varios registros. La obra fue entregada finalmente a la Fiscalía Federal y quedó bajo custodia judicial.

Una autoría corregida por los expertos
Durante décadas, Retrato de una dama había sido atribuido al pintor italiano Giuseppe Ghislandi. Sin embargo, los peritajes efectuados por la Academia Nacional de Bellas Artes de Argentina determinaron que se trata de una obra auténtica de Giacomo Antonio Melchiorre Ceruti, conocido como Il Pitocchetto.
Los estudios también confirmaron que el óleo formó parte de la colección de Jacques Goudstikker, destacado galerista judío de Ámsterdam. Tras la invasión alemana de los Países Bajos en 1940, su colección —integrada por más de un millar de obras— fue objeto de saqueo y ventas forzadas a dirigentes nazis.
Goudstikker murió en mayo de 1940 cuando huía con su familia del avance alemán. Desde entonces, sus herederos han mantenido una prolongada lucha para recuperar las piezas expoliadas.
Podría exhibirse antes de su devolución
El cuadro permanece bajo custodia de la Corte Suprema de Justicia argentina, en Buenos Aires, mientras se completan los trámites necesarios para su entrega.
Los representantes de Marei von Saher han expresado su voluntad de que la pintura permanezca temporalmente en Argentina y sea expuesta al público antes de regresar a la familia. La iniciativa pretende contribuir a la memoria y a la concienciación sobre el saqueo sistemático de bienes culturales perpetrado por el régimen nazi.
El Museo del Holocausto y el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires figuran entre los posibles espacios para una exposición que convertiría el accidentado recorrido de Retrato de una dama en testimonio público de expolio, memoria y reparación.