Niño Becerra: «La cuestión no es si Marruecos ocupará Ceuta y Melilla, sino cuándo se marchará España»

05 septembre 2026 - 12:36

El economista español Santiago Niño Becerra sostiene que el nuevo equilibrio geopolítico y el creciente peso estratégico de Marruecos obligarán a España a replantearse su presencia en Ceuta y Melilla. A su juicio, Madrid debería comenzar a prepararse para una retirada que considera inevitable.

El economista español Santiago Niño Becerra ha abierto una fuerte polémica al afirmar que España terminará abandonando Ceuta y Melilla y que debería comenzar a prepararse para ese escenario.

En una reflexión publicada en la red social X y recogida por varios medios españoles, Niño Becerra rechaza plantear el futuro de ambas ciudades exclusivamente en términos militares. Para el economista, la pregunta relevante no es si Marruecos intentará recuperarlas mediante una intervención armada ni cómo debería España organizar su defensa, sino hasta cuándo podrá Madrid mantener su presencia en ellas.

«En mi opinión, la cuestión no es si Marruecos invadirá Ceuta y Melilla, ni cómo debe organizarse su defensa, sino cuándo España se marchará de Ceuta y Melilla», afirmó.

Un escenario geopolítico diferente

Niño Becerra basa su razonamiento en la transformación del escenario internacional y en el fortalecimiento de Marruecos como actor regional. Según explica, el equilibrio geopolítico de 2026 es muy distinto del que existía cuatro décadas atrás.

«Independientemente de lo que España desee respecto a Ceuta y Melilla y de los costes que esté dispuesta a asumir, la realidad geopolítica mundial de 2026 ya no es la vigente en 1986», señaló.

El economista considera que, desde la recuperación de su independencia en 1956, Marruecos ha seguido un proceso gradual de recomposición territorial y de superación de las consecuencias del colonialismo. Rabat sostiene que ese proceso de descolonización sigue incompleto mientras Ceuta y Melilla permanezcan bajo administración española.

Niño Becerra recuerda en este contexto los precedentes de Sidi Ifni y el Sáhara, territorios que España llegó a considerar jurídicamente como provincias antes de retirarse de ellos. Con este paralelismo pretende señalar que el estatuto atribuido unilateralmente por Madrid a un territorio no garantiza necesariamente su permanencia indefinida bajo soberanía española.

El creciente peso estratégico de Marruecos

Uno de los elementos centrales de su análisis es el lugar que Marruecos ocupa actualmente en la estrategia de Estados Unidos.

«Marruecos desempeña hoy en los planes estratégicos de Estados Unidos un papel muy diferente del que desempeñaba en el pasado», sostuvo.

El Reino se ha consolidado en los últimos años como un socio relevante de Washington en el norte de África, el Mediterráneo occidental y la región del Sahel. Ese fortalecimiento diplomático y estratégico, según el razonamiento del economista, limita la capacidad de España para decidir por sí sola el futuro de las dos ciudades.

«España se marchará de Ceuta y Melilla porque se ha llegado a una situación en la que su permanencia ya no depende únicamente de ella», pronosticó Niño Becerra, antes de recomendar que las autoridades españolas comiencen a prepararse para esa posibilidad.

Una opinión personal, no una posición oficial

Las declaraciones de Niño Becerra constituyen una interpretación personal del nuevo equilibrio regional. No representan la posición del Gobierno español, que mantiene su reivindicación de soberanía sobre Ceuta y Melilla y las considera parte integrante de su territorio.

Tampoco existe actualmente un proceso oficial de negociación entre Madrid y Rabat sobre el estatuto de ambas ciudades. Marruecos, sin embargo, ha mantenido históricamente su reivindicación sobre Ceuta y Melilla, consideradas vestigios de la presencia colonial en la costa norte del país.

Más allá de que se comparta o no su conclusión, la intervención de Niño Becerra resulta significativa porque desplaza el debate español desde la defensa militar hacia las transformaciones geopolíticas. Su planteamiento cuestiona la idea de que el actual estatuto de Ceuta y Melilla sea necesariamente inmutable y coloca en el centro del análisis el creciente peso internacional de Marruecos.

La predicción carece por ahora de un calendario y no se apoya en la existencia de negociaciones conocidas. Pero refleja una percepción cada vez más presente en determinados círculos españoles: el ascenso estratégico de Marruecos está modificando progresivamente los términos del debate sobre el futuro de las dos ciudades.

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