La sequía dispara hasta 5,3 millones de dólares el precio de adelantarse en el canal de Panamá

30 août 2026 - 08:00

Un buque ha desembolsado una cifra récord para obtener prioridad de paso por la vía interoceánica, que reducirá sus tránsitos diarios ante el descenso de las reservas de agua. Bloomberg atribuye la operación a la compañía surcoreana SK Gas y al buque G. Spirit, aunque la Autoridad del Canal confirmó el importe sin revelar la identidad de la embarcación.

Un buque pagó 5,3 millones de dólares para asegurarse un cruce prioritario por el canal de Panamá, el importe más elevado registrado en una subasta de cupos de tránsito. La operación se produce cuando la sequía obliga a restringir el número de embarcaciones que pueden utilizar diariamente una de las principales arterias del comercio mundial.

La administradora designada del canal, Ilya Espino de Marotta, confirmó la cifra récord, aunque no proporcionó detalles sobre el barco ni la compañía implicada. Bloomberg identificó al naviero como la empresa surcoreana SK Gas y señaló que el pago permitiría al G. Spirit cruzar la ruta el próximo 1 de septiembre.

El importe no debe confundirse con un peaje ordinario. Corresponde a la puja por un cupo que permite adelantar el tránsito y evitar una espera potencialmente costosa. A esa cantidad pueden añadirse las tarifas habituales que dependen del tamaño, el tipo y la carga de la embarcación.

Menos agua, menos barcos

El canal reducirá a partir del 3 de septiembre sus tránsitos diarios de 36 a 34. Doce días después, el límite bajará a 32 embarcaciones. El objetivo es ahorrar el agua dulce utilizada para hacer funcionar las esclusas.

La infraestructura depende principalmente de las reservas acumuladas en los lagos artificiales Gatún y Alhajuela. La escasez de lluvias vinculada a El Niño ha reducido sus niveles y obligado a la administración a limitar progresivamente la capacidad operativa de la ruta.

Esta dependencia constituye una de las principales vulnerabilidades del canal. Cada tránsito necesita grandes volúmenes de agua para elevar o descender los buques a través del sistema de esclusas. Cuando las reservas disminuyen, las autoridades deben restringir el número de pasos o imponer límites al calado y, por tanto, a la carga transportada.

El canal de Panamá concentra aproximadamente el 5 % del comercio marítimo mundial y conecta especialmente la costa este de Estados Unidos con China, Corea del Sur y Japón. Una reducción prolongada de su capacidad puede aumentar los tiempos de espera, los costes de transporte y la presión sobre las cadenas internacionales de suministro.

Más de 120 barcos a la espera

Nueve de cada diez cruces se programan mediante reservas. Los espacios restantes, así como los que quedan disponibles por modificaciones de última hora, pueden adjudicarse mediante subasta.

La disminución de la oferta ha elevado el valor de esos cupos. Espino de Marotta explicó que el precio responde a las necesidades de cada embarcación y a la competencia entre compañías. Entre octubre de 2025 y febrero de 2026, el importe medio de las subastas rondó los 55.000 dólares, muy lejos de los 5,3 millones alcanzados ahora.

El exadministrador del canal Jorge Quijano cifró en más de 120 los barcos que esperaban para atravesar la vía. Algunos carecen de reserva y pueden estar dispuestos a pagar cifras extraordinarias para cumplir sus contratos y evitar retrasos o penalizaciones millonarias.

En abril, otra embarcación llegó a ofrecer unos cuatro millones de dólares para acelerar el traslado de hidrocarburos en un contexto de aumento de la demanda provocado por el bloqueo del estrecho de Ormuz.

La Autoridad del Canal anunció además ajustes temporales en su sistema de reservas para los grandes buques Neopanamax. Las modificaciones entrarán en vigor el 30 de agosto para las reservas correspondientes a fechas posteriores al 13 de septiembre y buscan aumentar la flexibilidad y facilitar un acceso más equilibrado a los cupos.

El récord de 5,3 millones muestra hasta qué punto el agua se ha convertido en un factor económico decisivo para el transporte marítimo. Para determinadas compañías, pagar varios millones por adelantar el cruce puede resultar menos costoso que esperar durante días con un cargamento urgente. Pero el episodio también anticipa una presión creciente sobre los fletes y las cadenas de suministro si las restricciones se prolongan.

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