El Likud de Benjamin Netanyahu ha incluido al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, en una campaña gráfica que lo presenta junto a dirigentes considerados enemigos de Israel. La iniciativa busca asociar a los críticos del primer ministro israelí con una misma amenaza exterior, a pocas semanas de las elecciones legislativas.
La valla, instalada junto a la autopista Ayalon de Tel Aviv, muestra a Mamdani junto al guía supremo iraní, Mojtaba Khamenei; el presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, y el secretario general de Hezbolá, Naim Qassem.
«Quieren que Netanyahu pierda. No permitáis que ganen», señala el mensaje firmado por el Likud. El propio primer ministro difundió una fotografía del cartel en sus redes sociales.
Reuters y varios medios israelíes han confirmado la existencia de la valla y su pertenencia a la campaña electoral del partido gobernante.
De alcalde de Nueva York a adversario del Likud
La inclusión de Mamdani se produce después de varios enfrentamientos verbales con Netanyahu.
El alcalde neoyorquino, crítico con la ofensiva israelí en Gaza, ha calificado al primer ministro de «criminal de guerra». También afirmó que intentaría hacer cumplir la orden de detención emitida por la Corte Penal Internacional si Netanyahu viajara a Nueva York.
El primer ministro y otros responsables israelíes han respondido acusando a Mamdani de hostilidad hacia Israel y de alimentar el antisemitismo. El dirigente neoyorquino rechaza estas acusaciones y sostiene que sus críticas se dirigen al Gobierno israelí, no a la comunidad judía.
Al situarlo junto a Khamenei, Erdoğan y Qassem, el Likud convierte un enfrentamiento político internacional en un argumento para la campaña interna. Sin embargo, la composición gráfica no demuestra la existencia de ninguna alianza o coordinación entre las cuatro personalidades representadas.
La seguridad vuelve al centro de la campaña
La iniciativa forma parte de la estrategia de Netanyahu de presentarse como el dirigente mejor preparado para proteger a Israel frente a las amenazas exteriores.
El Likud intenta devolver al centro del debate la seguridad nacional, Irán y las relaciones con los gobiernos y movimientos críticos con Israel, mientras los sondeos ofrecen resultados muy variables.
Una encuesta anterior de i24NEWS otorgaba 28 escaños al Likud y 23 a Yashar, el partido de Gadi Eisenkot. Estudios posteriores, sin embargo, han dibujado escenarios diferentes: algunos refuerzan al Likud, mientras otros sitúan a Yashar por delante.
Ninguna de estas estimaciones garantiza por ahora una mayoría parlamentaria estable. En un escenario político fragmentado, los pactos posteriores a las elecciones podrían resultar tan importantes como el partido que obtenga el mayor número de escaños.