Trump reduce las maniobras con Corea del Sur y asegura haber retomado el contacto con Kim Jong-un

18 août 2026 - 08:20

El presidente estadounidense presenta la medida como una apertura diplomática hacia Pyongyang, pero Corea del Norte no ha confirmado ningún intercambio. La decisión, adoptada sin una coordinación pública previa con Seúl, reaviva las dudas sobre la fiabilidad de Washington como aliado.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó reducir «sustancialmente» la participación estadounidense en las maniobras militares conjuntas con Corea del Sur y aseguró que el líder norcoreano, Kim Jong-un, respondió a sus intentos de retomar el diálogo.

Preguntado en el Despacho Oval sobre la falta de respuesta de Kim desde su regreso a la Casa Blanca, Trump replicó: «¿Cómo saben que no ha respondido?». Cuando los periodistas insistieron, afirmó que sí lo había hecho y calificó los supuestos contactos de «muy positivos», sin aportar detalles.

Pyongyang no ha confirmado públicamente la existencia de conversaciones. Por ahora, la afirmación depende exclusivamente del testimonio del presidente estadounidense y no permite determinar si ha existido un intercambio directo, un mensaje transmitido mediante intermediarios o una negociación política formal.

Una orden anunciada en vísperas de las maniobras

Trump comunicó su decisión el domingo, apenas un día antes del inicio de Ulchi Freedom Shield, el principal ejercicio militar de verano entre Estados Unidos y Corea del Sur.

Las maniobras, previstas durante once días, combinan simulaciones de puestos de mando y actividades sobre el terreno destinadas a mejorar la coordinación frente a una eventual agresión norcoreana. Los escenarios incorporan las nuevas capacidades de Pyongyang y las lecciones extraídas de la participación de soldados norcoreanos en la guerra de Rusia contra Ucrania.

El presidente estadounidense considera que estos ejercicios envían una señal «inapropiada y hostil» a Corea del Norte. Seúl y Washington los han presentado tradicionalmente como defensivos, mientras Pyongyang los califica de ensayo para una invasión.

Las autoridades surcoreanas afirmaron que las maniobras comenzaron según lo previsto. Sigue sin conocerse qué unidades, actividades o número de efectivos estadounidenses se verán afectados por la orden presidencial.

Trump castiga a Seúl por no intervenir contra Irán

La decisión no responde únicamente al intento de acercamiento a Kim. Trump reprochó abiertamente a Corea del Sur que no participara en la guerra estadounidense contra Irán.

«Tenemos 39.000 soldados allí, protegiéndolos de Kim Jong-un, y ustedes no van a ayudarnos en una operación militar muy sencilla en Irán. Eso es extraño», declaró.

La cifra mencionada por Trump no coincide con los datos habitualmente utilizados por las autoridades estadounidenses, que sitúan en torno a 28.500 los militares desplegados permanentemente en Corea del Sur.

Su argumento revela una concepción transaccional de las alianzas: la protección estadounidense quedaría condicionada a que los socios participen en operaciones decididas por Washington, incluso fuera del marco territorial para el que fueron concebidos sus acuerdos de defensa.

El tratado entre Estados Unidos y Corea del Sur está orientado a la defensa de la península coreana. No obliga automáticamente a Seúl a intervenir en una guerra contra Irán.

El precedente de 2018

Trump se reunió tres veces con Kim durante su primer mandato: en Singapur en 2018, en Hanói y en la zona desmilitarizada coreana en 2019.

Después de la primera cumbre suspendió o redujo varios ejercicios conjuntos para facilitar el diálogo. Aquella diplomacia personal produjo imágenes históricas, pero no desembocó en un acuerdo verificable sobre el programa nuclear norcoreano.

Desde entonces, Corea del Norte ha ampliado su arsenal atómico y sus capacidades balísticas, al tiempo que ha estrechado su cooperación militar con Rusia.

La nueva reducción podría crear espacio para el diálogo, pero también disminuir la preparación conjunta de los dos ejércitos sin obtener una concesión equivalente de Pyongyang.

Preocupación por la alianza

El senador demócrata Jack Reed calificó la decisión de «insensata e improvisada» y advirtió de que China y Rusia observan cómo Trump trata a los aliados tradicionales de Estados Unidos.

El profesor Leif-Eric Easley, de la Universidad Ewha de Seúl, considera que la reducción puede perjudicar la coordinación militar, retrasar el proceso para que Corea del Sur asuma más responsabilidades defensivas y debilitar la disuasión en Asia.

El Gobierno surcoreano espera que la relación personal entre Trump y Kim permita reanudar las negociaciones. Sin embargo, el éxito de la iniciativa dependerá de que Pyongyang confirme el contacto y ofrezca pasos verificables.

Por el momento, Washington ha realizado una concesión visible, mientras la respuesta norcoreana permanece en el terreno de las insinuaciones.

Compartir el artículo