El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, solicitó a Donald Trump que suspenda temporalmente los aranceles aplicados a los productos de su país, con el objetivo de aliviar la presión sobre las empresas y facilitar la recuperación económica tras el terremoto de magnitud 7,4 que golpeó el oeste de Colombia.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, pidió este sábado a su homólogo estadounidense, Donald Trump, una suspensión temporal de los aranceles que gravan los productos colombianos, mientras el país afronta las consecuencias humanas y materiales del devastador terremoto registrado el pasado lunes.
La petición fue planteada durante una conversación telefónica de unos diez minutos, en la que Trump transmitió sus condolencias por las víctimas del seísmo. El mandatario colombiano explicó que la medida permitiría apoyar a los empresarios y contribuir a la reconstrucción de las zonas afectadas.
«Hoy, más que nunca, la alianza entre Colombia y Estados Unidos es esencial para la reconstrucción de nuestra querida nación», afirmó De la Espriella en un mensaje publicado en la red social X.
Hasta el momento, Washington no ha anunciado ninguna decisión sobre la solicitud. El Departamento de Comercio estadounidense tampoco respondió inmediatamente a una petición de comentarios, según informó Reuters.
Cerca de 290 muertos y miles de damnificados
El terremoto, de magnitud 7,4, se produjo poco después de las 7.30 horas del 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar. El movimiento telúrico causó importantes daños desde el puerto de Buenaventura hasta el eje cafetero y varias de las principales ciudades del oeste colombiano.
El balance provisional divulgado el sábado elevaba a cerca de 290 el número de fallecidos, mientras unas 140 personas continuaban desaparecidas y casi 4.000 habían resultado heridas. Cali y Pereira concentraban más de dos tercios de las víctimas mortales.
Miles de viviendas, escuelas, hospitales e iglesias resultaron destruidos o dañados. Numerosas familias permanecen en refugios provisionales o duermen al aire libre ante el riesgo de derrumbe de los edificios afectados. Desde el seísmo se han registrado, además, al menos 269 réplicas, lo que complica las labores de rescate y desescombro.
La gestión de la catástrofe representa el primer gran desafío para De la Espriella, quien asumió la Presidencia el 7 de agosto. Su Gobierno recibió críticas por la respuesta inicial y por no aceptar inmediatamente algunos ofrecimientos internacionales de equipos de rescate. Posteriormente, Colombia permitió la llegada de unidades de emergencia procedentes, entre otros países, de Estados Unidos e Israel.
La suspensión arancelaria solicitada a Trump todavía no constituye una medida acordada. Su eventual aprobación dependerá de la Administración estadounidense y podría convertirse en una de las primeras pruebas de la nueva etapa de acercamiento político entre Bogotá y Washington.