La embarcación atravesaba el estratégico paso marítimo cuando fue alcanzada. No se registraron heridos y la situación quedó bajo control, según las autoridades emiratíes. Teherán no se ha pronunciado sobre la acusación.
Emiratos Árabes Unidos acusó a Irán de atacar un buque vinculado a la petrolera estatal ADNOC mientras navegaba por el estrecho de Ormuz, en un nuevo episodio de la creciente inseguridad que afecta a una de las principales rutas energéticas del mundo.
La Agencia de Noticias de Emiratos (WAM) informó de que la embarcación fue atacada durante su tránsito por el estrecho. No se produjeron heridos entre los tripulantes y la situación a bordo quedó bajo control, aunque no se ofrecieron detalles sobre la identidad del buque, su carga ni el alcance de los posibles daños materiales.
El Gobierno emiratí condenó lo que describió como un ataque iraní no provocado y reclamó a Teherán que ponga fin a las acciones contra la navegación comercial. También reiteró su petición de que el estrecho de Ormuz sea reabierto de manera completa e incondicional.
Irán no había respondido públicamente a esta acusación en el momento de redactar esta información.
Un tercer incidente en menos de una semana
Según medios internacionales, se trata del tercer ataque contra embarcaciones relacionadas con ADNOC registrado en menos de una semana. Abu Dabi responsabiliza a Irán de los tres incidentes, en un contexto de fuerte tensión militar y de restricciones a la navegación en la zona.
La agencia británica de Operaciones de Comercio Marítimo, UKMTO, comunicó asimismo que un barco había sido alcanzado por un proyectil no identificado en el estrecho. El aviso podría referirse al mismo suceso, aunque el organismo no identificó al responsable ni confirmó públicamente que se tratara del buque de ADNOC.
Esta diferencia resulta relevante: mientras Emiratos atribuye directamente el ataque a Irán, el parte marítimo independiente se limita a constatar el impacto de un proyectil cuya procedencia todavía no ha sido establecida.
Una arteria vital para el mercado energético
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye uno de los principales puntos de tránsito del petróleo y del gas natural licuado comercializados internacionalmente. Alrededor de una quinta parte de estos suministros mundiales atraviesa habitualmente sus aguas.
La repetición de ataques está elevando los riesgos para las tripulaciones y encareciendo los seguros y las operaciones de transporte. Una interrupción prolongada del tráfico podría además ejercer presión sobre los precios internacionales de la energía.
Anwar Gargash, asesor diplomático de la Presidencia emiratí, aseguró que su país defenderá su soberanía y sus intereses, aunque insistió en mantener la vía diplomática para contener la escalada.
El incidente refuerza el temor a que el estrecho deje de funcionar únicamente como escenario del pulso entre Irán y sus adversarios y se convierta en un foco permanente de confrontación. La ausencia de víctimas evita por ahora una escalada inmediata, pero la sucesión de ataques muestra que la seguridad de la navegación continúa seriamente amenazada.