México y Rusia: un apretón de manos en tiempos de multipolaridad

08 juillet 2025 - 10:04

En Río de Janeiro, mientras la cumbre de los BRICS avanzaba entre discursos y protocolos, México y Rusia sellaron un acercamiento diplomático que dice más de lo que parece. Juan Ramón de la Fuente, canciller mexicano, se reunió con Serguéi Lavrov para hablar de comercio, cultura, cooperación jurídica y algo que pocos mencionan: la urgencia de diversificar alianzas en un mundo que ya no gira en torno a un solo centro.

La diplomacia mexicana, históricamente prudente, muestra ahora un matiz de realismo multipolar. La conversación con Lavrov abordó temas prácticos: cómo facilitar inversiones, ampliar mercados y mantener un diálogo político bilateral que no se agote en declaraciones vacías. México busca espacios nuevos y Rusia ofrece puertas abiertas, no por altruismo, sino porque necesita socios en medio de su propio aislamiento global.

Mientras tanto, De la Fuente aprovechó para defender la propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum de destinar un 1 % del gasto militar mundial a reforestación. Puede sonar utópico, pero es una forma elegante de recordarle al mundo que la paz también se siembra con árboles.

El gesto de acercarse a Rusia no pasa desapercibido para Estados Unidos. La relación bilateral con Washington no está en juego, pero México envía un mensaje: su política exterior no es monocromática. Busca insertarse en el tablero de la multipolaridad, donde el Sur Global aspira a algo más que ser mercado y receptor de remesas.

Lo interesante no es solo con quién se reunió De la Fuente, sino lo que implica. Mientras la Casa Blanca amenaza con nuevos aranceles para quienes apoyen a los BRICS, México se sienta como observador, toma nota y explora posibilidades. Es una apuesta pragmática en tiempos en que la diplomacia ya no se mide solo en cumbres, sino en resultados concretos.

El reto está en casa: convertir estos acercamientos en proyectos reales que beneficien a productores, exportadores y emprendedores mexicanos. La política exterior tiene valor cuando aterriza en el territorio. Por ahora, el apretón de manos con Lavrov recuerda que el mundo cambia y México no piensa quedarse mirando desde la orilla.

Hashtags

Brics México Rusia
Compartir el artículo