El Pentágono da 21 días a la industria militar para acelerar la producción de armas

09 août 2026 - 07:29

El Departamento de Defensa estadounidense exige calendarios de entrega más rápidos, ampliaciones de fábricas e inversiones concretas para reponer capacidades consideradas críticas. La orden llega mientras la guerra con Irán somete a presión las reservas de municiones de Washington.

El Pentágono ha dado a los principales fabricantes de armamento un plazo máximo de 21 días para presentar planes que permitan acelerar la entrega y aumentar la producción de municiones y sistemas militares considerados prioritarios.

La petición figura en un memorando enviado el 5 de agosto por el vicesecretario de Defensa, Steve Feinberg, a los responsables de la industria militar estadounidense. La existencia del documento, revelado inicialmente por The Washington Post, fue confirmada posteriormente por el propio Pentágono.

Feinberg pide a las empresas propuestas capaces de establecer calendarios de entrega «significativamente más rápidos y agresivos», así como incrementos inmediatos de la capacidad productiva.

El memorando solicita también inversiones específicas de capital y proyectos de ampliación de instalaciones industriales que permitan responder a pedidos sostenidos de mayor volumen.

«Los ciclos de desarrollo que duran años no son aceptables», advierte el responsable estadounidense, que reclama una expansión inmediata de la capacidad de producción.

La guerra acelera el consumo de municiones

La orden llega en un momento de creciente preocupación por el ritmo al que Estados Unidos está utilizando determinadas armas ofensivas y defensivas durante la guerra con Irán.

Los sistemas de interceptación de misiles Patriot y THAAD figuran entre las capacidades que más inquietud generan, debido a su elevado coste, la complejidad de su fabricación y el tiempo necesario para reponer cada unidad utilizada.

El presidente Donald Trump rechaza que Estados Unidos afronte una escasez general de armamento. Sin embargo, ha reconocido que las reservas de algunos tipos de munición han disminuido y ha asegurado que los fabricantes están ampliando sus plantas.

Esta diferencia entre el discurso público y la urgencia del memorando pone de relieve un problema estructural: algunos conflictos consumen misiles y proyectiles a una velocidad muy superior a la capacidad de reposición de la industria.

A comienzos de agosto, Washington anunció acuerdos valorados en más de 3.000 millones de dólares con Lockheed Martin y Northrop Grumman para reforzar la fabricación de componentes destinados a los Patriot y THAAD. El objetivo es triplicar la capacidad industrial vinculada a los primeros y cuadruplicar la de los segundos, según Reuters.

Programas estratégicos bajo revisión

Entre los proyectos examinados para acelerar adquisiciones figuran el Interceptor de Próxima Generación, destinado a proteger el territorio estadounidense frente a misiles balísticos; el sistema de defensa antiaérea NASAMS; radares móviles; sistemas avanzados de entrenamiento de pilotos y plataformas espaciales para detectar y seguir lanzamientos de misiles.

Las propuestas de la industria servirán de base para la preparación del presupuesto de defensa del ejercicio fiscal 2028, que deberá ser presentado al Congreso.

El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, sostuvo que la colaboración directa con las empresas para acelerar la producción no constituye una iniciativa improvisada. Según explicó, forma parte del objetivo de reconstruir la base industrial de defensa y reformar un sistema de adquisiciones considerado demasiado lento.

No obstante, aumentar la producción de armamento avanzado no depende únicamente de una orden administrativa. Requiere nuevas líneas de montaje, proveedores especializados, componentes electrónicos, personal cualificado y contratos de largo plazo que garanticen a las empresas una demanda sostenida.

El ultimátum de 21 días no resolverá por sí solo la presión sobre los arsenales estadounidenses. Pero confirma que Washington considera que las guerras actuales han revelado una vulnerabilidad: incluso la mayor potencia militar del mundo puede utilizar determinadas armas más rápido de lo que consigue fabricarlas.

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