Aramco alerta de que la crisis en Oriente Medio ha retirado 2.600 millones de barriles del mercado mundial

04 août 2026 - 09:26

La guerra entre Estados Unidos e Irán y el prolongado cierre del estrecho de Ormuz han provocado la pérdida de 2.600 millones de barriles de petróleo en el mercado mundial desde finales de febrero, según afirmó este martes el presidente y consejero delegado de Saudi Aramco, Amin Nasser, quien calificó la situación como «la mayor crisis de suministro de la historia».

Durante la presentación de los resultados semestrales de la mayor petrolera del mundo, Nasser explicó que la interrupción del tránsito por Ormuz ha reducido el suministro mundial en una media de 11 millones de barriles diarios, afectando a industrias estratégicas como la agricultura, la automoción, los semiconductores, la petroquímica y la manufactura.

El directivo destacó que el uso intensivo del oleoducto Este-Oeste, que conecta los yacimientos del este de Arabia Saudí con el mar Rojo, junto con la liberación de reservas estratégicas y las medidas de contención de la demanda adoptadas por distintos países, ha permitido amortiguar parcialmente el impacto de la crisis, reduciendo la pérdida neta a unos 1.800 millones de barriles.

No obstante, advirtió de que la situación continúa siendo extremadamente delicada. Según Aramco, el volumen de petróleo que actualmente atraviesa el estrecho de Ormuz representa apenas una décima parte del flujo registrado antes del conflicto. Cada semana de cierre supone una pérdida adicional de más de 100 millones de barriles, lo que mantiene la presión sobre los mercados energéticos internacionales.

Nasser señaló además que, incluso si se alcanzara un acuerdo político que permitiera reabrir inmediatamente el estrecho, serían necesarios hasta 18 meses para reconstruir las reservas mundiales agotadas durante la crisis.

A este escenario se suma otro factor de riesgo: la limitada capacidad disponible en el sistema mundial de refino. Con muchas refinerías operando cerca de su máximo rendimiento, cualquier interrupción imprevista podría agravar aún más las tensiones sobre el suministro energético.

Las advertencias del máximo responsable de Aramco coinciden con unos sólidos resultados financieros de la compañía. La petrolera saudí obtuvo 65.229 millones de dólares de beneficio durante el primer semestre de 2026, un 34 % más que en el mismo periodo del año anterior.

Para Aramco, la crisis de Ormuz confirma que la seguridad de las rutas energéticas sigue siendo uno de los principales factores de estabilidad de la economía mundial, en un contexto marcado por las tensiones geopolíticas y la creciente demanda global de energía.

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