El Gobierno movilizó unidades del Ejército de Tierra para reforzar a la Guardia Civil en Ceuta, tras una jornada de completo descontrol en la que miles de personas cruzaron desde Marruecos a nado y a pie. España cerró además el paso fronterizo de Melilla ante el temor a nuevas entradas masivas, mientras el balance de fallecidos crecía a lo largo del día y España y Marruecos acordaban agilizar las devoluciones de quienes han entrado de forma irregular.
Miles de personas provenientes de Marruecos desbordaron la frontera en Ceuta, caminando en tierra firme primero y sorteando a nado después el espigón que separa ambos países. La Guardia Civil y los servicios de emergencia se vieron superados por la magnitud de la avalancha, en una jornada que las autoridades españolas compararon con la crisis migratoria de mayo de 2021. El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, advirtió de que, si la situación no se corrige, «a la vuelta de un mes estaremos como en mayo del 2021», en referencia al episodio en que cerca de 8.000 personas entraron en la ciudad en apenas dos días.
Ante la magnitud de la crisis, el Gobierno decidió movilizar unidades del Ejército desplegadas en la zona con el objetivo de apoyar a los efectivos de la Guardia Civil, una medida que no se adoptaba desde 2021. Durante la jornada, las autoridades marroquíes dieron un giro drástico en su actitud: tras una inhibición inicial que facilitó el tránsito masivo hacia Ceuta, las fuerzas de seguridad del país desplegaron miles de efectivos para cerrar el norte de Marruecos, actuando con contundencia mediante gases lacrimógenos y cañones de agua en la línea fronteriza.
Miles de personas desbordan la frontera
La Guardia Civil que custodia la frontera no tuvo más opción que apartarse y dejar pasar a la multitud, formada mayoritariamente por hombres y mujeres jóvenes, aunque también familias enteras con niños. España cerró anoche el paso fronterizo de Beni Enzar, en Melilla, la única vía operativa entre España y Marruecos en esa ciudad autónoma, ante la posibilidad de que se repitieran allí entradas masivas similares. Europa, por su parte, ofreció aumentar el apoyo a España a través de Frontex, la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se puso en contacto telefónico con Vivas para transmitirle su respaldo. «Es el momento de construir soluciones, con responsabilidad y cooperación», defendió Sánchez, quien anunció que viajará a la ciudad autónoma junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para reunirse con representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y con las autoridades locales. El líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, respaldó la petición de emergencia del presidente ceutí y calificó la situación de crisis de seguridad nacional. «La situación en Ceuta es desesperada», sostuvo Feijóo en un mensaje difundido en redes sociales.
El Ejército entra en escena
El despliegue militar se suma a un refuerzo general de efectivos en la zona: a los ya destinados de forma permanente en vigilancia fronteriza se incorporaron pelotones adicionales, además de guardias civiles procedentes de distintas unidades de Andalucía y grupos de buceadores especializados. El plan contempla también el refuerzo de la frontera marítima con más embarcaciones de la Armada y la Guardia Civil, en una respuesta que autoridades ceutíes calificaron de insuficiente ante la magnitud de la crisis que atraviesa la ciudad.
España y Marruecos acordaron reforzar la coordinación y los esfuerzos para hacer frente al cruce descontrolado, comprometiéndose ambos países a revisar e implementar medidas para la entrega, «lo antes posible», de todas las personas que han entrado ilegalmente en Ceuta. Fuentes del Ministerio del Interior insistieron en que el Gobierno de Marruecos «está cooperando de manera leal y permanente» con España para afrontar la situación, una versión que ha generado escepticismo entre los sindicatos policiales desplegados sobre el terreno.
Un acuerdo con Marruecos y un balance de muertes que crece
El balance de fallecidos ha ido creciendo a lo largo de la jornada según distintas fuentes. Las autoridades españolas informaron anoche de al menos diez muertes confirmadas entre quienes intentaban llegar a Ceuta, cifra a la que se sumaron horas después nuevos cuerpos localizados en las costas, según recogieron distintos medios con fuentes de los servicios de rescate. Organizaciones humanitarias advierten de que el balance real podría ser considerablemente mayor, dado que no todos los cuerpos de quienes se ahogan en el intento llegan a ser recuperados.
La embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich, defendió la colaboración de su país ante esta crisis. «Los gobiernos están continuamente en contacto para resolver esta situación», aseguró Benyaich, en referencia a los contactos mantenidos entre ambos ejecutivos durante toda la jornada.