La tasa de paro se situó en el 9,87% al cierre del segundo trimestre, su nivel más bajo desde 2008, después de que el mercado laboral español sumara 486.000 nuevos ocupados y redujera el desempleo en 213.000 personas entre abril y junio, según la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El número total de personas trabajando en España marca un nuevo récord, con 22,78 millones de ocupados.
El segundo trimestre del año suele traer buenas noticias al mercado laboral español, y este ejercicio, pese al convulso escenario geopolítico desencadenado tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, no ha sido una excepción. El número de desempleados se sitúa en 2.495.300 personas tras descender en 213.000 en el trimestre, y la tasa de paro vuelve a bajar del 10%, después de que en el primer trimestre del año hubiera vuelto a superar esa barrera. Es la cifra más baja desde 2008, cuando estalló la crisis financiera que llevó el desempleo a picos de casi el 27% de la población activa.
Este descenso de la tasa de paro se registra, además, con la población activa en máximos históricos, tras aumentar en 272.700 personas respecto al primer trimestre y en 452.500 en el último año, hasta situarse en la cifra récord de 25,27 millones de personas. Cuanto más aumenta la población activa, más cuesta rebajar la tasa de paro, porque hace falta crear más puestos de trabajo para reducir ese porcentaje, lo que subraya el valor añadido del dato conocido esta semana. El ritmo de creación de empleo, que hace un año era del 2,7%, se ha desacelerado ligeramente hasta el 2,3%, en línea con la leve pérdida de fuelle del producto interior bruto (PIB), que este año crece un 2,7% interanual, una décima menos que hace un año.
Un récord de ocupación con matices
El protagonismo de la creación de empleo se lo lleva en exclusiva el sector privado, con medio millón de nuevos ocupados, mientras que el área pública perdió 15.600 trabajadores entre abril y junio. En términos de calidad del empleo, todos los puestos creados en el trimestre en saldo neto fueron asalariados, con 529.200 nuevas contrataciones, mientras se destruyeron 42.900 empleos entre autónomos. El 73% de los nuevos ocupados asalariados firmó un contrato indefinido, y los nuevos puestos de trabajo fueron mayoritariamente a jornada completa, con 405.400 ocupados más en esta categoría frente a una ganancia de 80.600 nuevos trabajadores a tiempo parcial.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, valoró el dato de ocupación al considerar que «significa que España deja atrás el sueño de los 20 millones de ocupados para avanzar hacia los 23 millones». Cataluña destacó de forma particular en este balance: la tasa de paro se situó en el 7,9%, dos puntos porcentuales menos que en el primer trimestre y la más baja registrada en un segundo trimestre desde 2008, con 130.800 ocupados más que el trimestre anterior. El conseller de Empresa i Treball de la Generalitat, Miquel Sàmper, valoró «de forma muy positiva» los datos y destacó la cifra récord de 3,99 millones de ocupados en la comunidad.
La hostelería, motor del empleo
Si se examinan los datos por sectores, la hostelería es la que acumula el mayor aumento de la ocupación, como corresponde a la época previa al verano de gran actividad turística. El sector suma 192.000 nuevos empleos, el 40% del total del aumento del trimestre, seguido a gran distancia por la construcción y el comercio. Prácticamente nueve de cada diez nuevos ocupados trabajan en el sector terciario, que se anotó casi 400.000 nuevos trabajadores, mientras la construcción generó 56.600 empleos más y la industria, 38.200. Solo la agricultura registró una leve pérdida de 6.200 ocupados en el periodo.
El peso de los servicios y de las contrataciones vinculadas al turismo se refleja también en las cifras registradas por tres comunidades del arco mediterráneo. Las Islas Baleares encabezaron el crecimiento del empleo, con un aumento del 18% y 108.000 nuevos ocupados, seguidas de la Región de Murcia, con un incremento del 3,5%. En conjunto, todas las comunidades autónomas ganaron ocupados en este segundo trimestre, en una fotografía que el Ministerio de Economía calificó de positiva radiografía económica y laboral del país.
Las sombras: autónomos y temporalidad pública
No todos los datos conocidos esta semana son favorables. La asociación de trabajadores por cuenta propia Uatae, vinculada a Comisiones Obreras (CC.OO.), llamó la atención sobre la fuerte diferencia entre el número de autónomos que calcula la EPA y el que contabiliza el registro de la Seguridad Social a cierre de junio. Según Uatae, esta discrepancia se explica por el fenómeno de los falsos autónomos: «La afiliación nos dice cuántas personas están inscritas en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), pero no siempre nos dice cómo trabajan realmente», sostiene la asociación, que atribuye parte de la caída de autónomos en la encuesta a personas cuya actividad responde en la práctica a una relación laboral asalariada.
El sindicato de funcionarios CSIF alertó, por su parte, de que la temporalidad en el sector público se mantiene en el 27%, muy por encima del 12,3% del sector privado, y denunció que las comunidades autónomas recortaron 42.400 empleos públicos en la antesala del verano, fundamentalmente en educación y sanidad. El sindicato añadió que, en la situación de emergencia nacional por los incendios que vive España, las comunidades autónomas han rescindido el contrato de al menos 4.000 bomberos forestales en el último año, y que miles de ellos perderán su empleo cuando finalicen las campañas de extinción de la presente temporada.