Pedro Sánchez instó ayer al líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, a desmarcarse de Vox y sumarse a la propuesta de pacto de Estado frente a la emergencia climática que el Gobierno presentó en septiembre de 2025, en un balance de fin de curso condicionado por la ola de incendios que calcina España desde hace semanas. El presidente reivindicó también la marcha de la economía y defendió que el negacionismo climático «es el peor combustible» ante una crisis que, a su juicio, se agrava año tras año.
El balance de fin de curso que ofreció ayer el presidente del Gobierno en la sala Barceló del Palacio de la Moncloa estuvo protagonizado por la ola de incendios que azotan España y que ya han calcinado más de 170.000 hectáreas en lo que va de año, una cifra que multiplica por seis la quemada en el mismo periodo de 2025. Sánchez recordó todas sus visitas a las zonas afectadas por los fuegos, entre ellas Los Gallardos, en Almería; La Mierla, en Guadalajara; Cenicientos y Navalcarnero, en Madrid; Navaluenga, en Ávila, y La Vall d’Uixó, en Castellón, antes de instar al jefe de la oposición a sumarse a la propuesta de pacto de Estado que el Gobierno presentó hace casi un año.
«¿Qué más tiene que ocurrir para que todos nos pongamos detrás de un gran acuerdo de país frente a la emergencia climática?», reclamó Sánchez, quien no se comprometió a citar a Feijóo a una reunión —la última tuvo lugar en marzo de 2025— aunque sí se mostró dispuesto a «contrastar pareceres» con él. El presidente definió la emergencia climática como «el elefante en la habitación» que, a su juicio, los actores políticos y los gobiernos autonómicos, singularmente los del PP, se niegan a reconocer con la contundencia necesaria.
Un llamamiento sin fecha de reunión
Sánchez subrayó que la crisis climática nos exige estar «unidos como sociedad» en la respuesta, pero también en la prevención y la reconstrucción de las zonas afectadas. «El negacionismo es el peor combustible ante la emergencia climática», alertó el presidente, quien no descartó convocar una conferencia de presidentes autonómicos para alinear a todas las comunidades en la lucha contra el cambio climático, aunque advirtió que «algunas cuestiones me invitan a ser un poco precavido», en alusión a los pactos autonómicos entre el PP y Vox. Sobre esas coaliciones, denunció que «no hay una voluntad clara y firme de luchar contra la emergencia climática, sino todo lo contrario, al negarlo».
El jefe del Ejecutivo emplazó directamente al PP con una fórmula que repitió a lo largo de la comparecencia: «El elefante en la habitación es la emergencia climática». Y aunque se mostró abierto a debatir con la oposición, matizó que preferiría «una oposición constructiva y no destructiva». Sobre el propio calendario político, Sánchez descartó un adelanto electoral y aseguró que «queda un año para culminar esta legislatura», al tiempo que apuntó que las elecciones generales llegarían en julio de 2027 salvo cambio de guion.
El balance económico y el año que queda
En su intervención, Sánchez sacó pecho de datos económicos que calificó de «impresionantes» y trató de frenar las cábalas sobre un adelanto electoral, insistiendo en que su intención es «presentar los presupuestos y aprobarlos». El presidente celebró como «un éxito» de su gestión la ley de amnistía, después de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) avalara su aplicación, y defendió que esta permitió que el PP y Junts «se vuelvan a reencontrar». Pese a ello, eludió las causas judiciales por corrupción que salpican al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y acusó al PP y a Vox de impulsar «una causa política» contra Begoña Gómez y David Sánchez, cuya profesionalidad resaltó más allá de que sean su mujer y su hermano.
A las palabras corrupción y vivienda, dos de los asuntos que más preocupan a la ciudadanía según las encuestas, Sánchez les dedicó un tiempo mucho más breve que al resto de su comparecencia. Sobre la vivienda, el presidente reconoció que «queda muchísimo por hacer», aunque destacó que ya se empiezan a observar los efectos de la ley de vivienda en comunidades como Cataluña y Euskadi, donde se aplican límites a los precios del alquiler en las llamadas zonas tensionadas.
Las respuestas de PP y Vox
El secretario general del PP, Miguel Tellado, respondió al balance de Sánchez con un vídeo difundido a los medios de comunicación en el que acusó al presidente de desplegar «un triunfalismo francamente insultante». Según Tellado, el jefe del Ejecutivo «vive completamente fuera de la realidad e inmerso en una burbuja de mentiras, privilegios y corrupción». El dirigente popular resumió el balance real del Gobierno en dos datos: «Tres condenas en ocho meses y cero presupuestos en cuatro años», y auguró que la comparecencia de ayer fue el último balance de curso de Sánchez en la Moncloa antes de un cambio de Gobierno.
Vox centró sus críticas en la política de vivienda del Ejecutivo. El secretario general de la formación, Ignacio Garriga, aseguró en la red social X que, tres años después de la aprobación de la ley de vivienda, la oferta de alquiler en Barcelona se ha desplomado un 16% entre 2023 y finales de 2025. «Las leyes no derogan la oferta y la demanda», sostuvo Garriga, quien advirtió de que ignorarlas «solo empeora el problema». Con estas posiciones enfrentadas, el balance de fin de curso de Sánchez confirma que el llamamiento al consenso climático choca, por ahora, con un escenario de fractura política que se extiende también a otros ámbitos de la gestión del Gobierno.