La cuarta ola de calor amenaza con agravar los incendios en España

28 juillet 2026 - 10:54

Los incendios forestales que arrasan el centro de la Península afectan ya a más de 100.000 personas en cuatro comunidades autónomas. Los servicios de extinción aprovechan una breve tregua meteorológica antes de que mañana arranque la cuarta ola de calor del verano, con temperaturas de hasta 40 grados que amenazan con reactivar los frentes que hasta ahora han logrado contener en Ávila, Madrid, Toledo y Castellón.

Los grandes incendios que afectan a las provincias de Ávila, Madrid, Toledo y Castellón siguen sin control total, aunque los equipos de extinción han logrado ralentizar su avance durante las últimas jornadas. Según los datos de Protección Civil recogidos por El País, el fuego ha calcinado ya 77.000 hectáreas de paraje natural, una superficie mayor que la isla de Menorca. De ellas, 50.000 corresponden a la provincia de Ávila, donde el incendio originado en el municipio de Burgohondo se ha convertido, según los profesionales consultados, en el mayor de la historia reciente de España por extensión.

El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, describió los días de ayer y hoy como «ventanas de oportunidad» para perimetrar los focos antes de que las condiciones vuelvan a complicarse. Un técnico en el puesto de mando de Navaluenga, en Ávila, resumió la urgencia con una frase que recoge La Vanguardia: «No tenemos tiempo». La razón es meteorológica: la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha confirmado que mañana comienza la cuarta ola de calor del verano, que llevará los termómetros a rondar entre los 35 y los 40 grados y que reducirá de nuevo la humedad, uno de los factores que más intensifica el comportamiento del fuego.

Los incendios de Ávila y Madrid, aunque formalmente distintos, se han acercado tanto que la Unidad Militar de Emergencias (UME) los trata ya como un único fuego a batir. El de Ávila se desplaza de sur a norte hacia Madrid, mientras que el de Madrid avanza de norte a sur hacia Burgohondo, según describió El País. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, resumió la situación desde el puesto de mando de Navalcarnero con una mezcla de cautela y optimismo institucional: «Vamos despacio porque las circunstancias meteorológicas no nos están ayudando en absoluto».

Los frentes que siguen activos

En Ávila, el incendio de Burgohondo suma ya 55.000 hectáreas arrasadas y un perímetro de 160 kilómetros, según los datos que recoge La Voz de Galicia. El director técnico del incendio, Alejandro Peñalvo, identificó tres puntos de especial preocupación: el alto de Mijares, el municipio de Casillas y un tercer foco alimentado por las llamas que llegan desde Madrid y amenazan el término de Cebreros. En Madrid, la atención se concentra en el entorno del pantano de San Juan, en San Martín de Valdeiglesias, donde la presidenta autonómica, Isabel Díaz Ayuso, ha descrito la situación como «endemoniada».

En Castellón, el incendio de Vall d’Uixó ha arrasado 8.500 hectáreas con un perímetro de 72 kilómetros, aunque el jefe de extinción del siniestro, Pedro Gil, se mostró moderadamente optimista al confirmar que las rachas de viento habían amainado. En Toledo, en cambio, el fuego que afectó a Almorox y Villa del Prado, con 1.000 hectáreas quemadas en su mayoría dentro de la Comunidad de Madrid, se considera ya controlado, lo que ha permitido al presidente autonómico, Emiliano García-Page, solicitar la rebaja del nivel de alerta de tres a dos.

El balance humano de la emergencia supera ya las 100.000 personas afectadas entre desalojados y confinados en las cuatro comunidades, según el Ministerio del Interior. En la Comunidad de Madrid hay 92.149 personas afectadas, de las cuales 63.152 han sido evacuadas y otras 28.997 permanecen confinadas ante el riesgo que suponen los incendios en sus municipios, de acuerdo con los datos difundidos por La Vanguardia. Más de 40 casas han quedado destruidas y cerca de 300 presentan daños de diversa consideración, con especial afectación en la urbanización del Encinar del Alberche, en Villa del Prado.

Lo que dice la Aemet

El portavoz de la Aemet, Rubén del Campo, advirtió de que la nueva ola de calor llegará en «el peor momento posible» para los servicios de extinción. «Van a empeorar las condiciones meteorológicas para apagar los incendios», señaló, en referencia al episodio que se prolongará al menos hasta el domingo con humedad baja y viento del sur localmente racheado. El aviso especial de la Aemet afecta a toda España, con temperaturas superiores a los 36 grados de forma generalizada y picos de más de 40 grados en los valles y el sur peninsular, especialmente en las cuencas del Guadalquivir, el Guadiana, el Tajo y el Ebro.

El riesgo de incendio se situará a partir de mañana en niveles de peligro importante o incluso extraordinario en buena parte del territorio, según ha advertido la Aemet. Hasta el 26 de julio se habían calcinado 153.000 hectáreas en toda España según el sistema Effis de Copernicus, una cifra que supera con creces el promedio anual de los últimos veinte años, cifrado en 95.000 hectáreas. El verano se perfila ya como el más cálido desde que existen registros, por delante incluso de los veranos de 2022 y del año pasado.

El Gobierno ha respondido con medidas dirigidas a paliar el impacto económico y laboral de la emergencia. El Consejo de Ministros aprobará hoy un real decreto ley que ampliará la protección de los trabajadores y las empresas afectados, de forma que el Ministerio de Trabajo asuma desde el primer día el coste salarial y de cotización derivado de la inactividad forzosa, según fuentes ministeriales citadas por El País. El ministro del Interior ha suspendido además, de forma preventiva, las labores de cosecha con maquinaria agrícola en Madrid, Ávila y Toledo mientras dure el periodo de emergencia, al considerar que esa actividad constituye «un factor de riesgo significativo» en las condiciones meteorológicas actuales.

Compartir el artículo