Los incendios reabren la brecha política entre Sánchez y el PP

27 juillet 2026 - 12:59

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha insistido en su propuesta de un pacto de Estado climático para prevenir incendios como los que arrasan el centro de España, una iniciativa que el Partido Popular (PP) ha dejado sin respuesta por segundo año consecutivo. Mientras la catástrofe afecta a decenas de miles de personas, el cruce de acusaciones entre el Gobierno central y la Comunidad de Madrid, junto con las declaraciones de Vox vinculando los fuegos al «fanatismo climático», evidencian que la polarización política no ha cedido ni ante la emergencia.

Pedro Sánchez reiteró su propuesta de alcanzar un pacto de Estado para la emergencia climática que aborde con consenso y perspectiva amplia la lucha contra los incendios forestales. El presidente relanzó este ofrecimiento desde el centro de mando de Cenicientos, antes de que el propio enclave tuviera que ser desalojado por la proximidad de las llamas. Sánchez se mostró esperanzado en que la bajada de temperaturas pudiera abrir «una ventana de oportunidad para poder controlar el fuego» y animó a todas las fuerzas políticas a sumarse a un acuerdo que, según defendió, debe fundamentarse en el conocimiento científico y la cooperación institucional.

La propuesta de pacto de Estado y el silencio del PP

La propuesta de este pacto climático no es nueva: Sánchez ya la presentó en 2025 tras los incendios de agosto en Castilla y León, y fue debatida en la comisión para la Transición Ecológica del Congreso, pero no prosperó por la oposición del PP y Vox y las reticencias de Junts per Catalunya, que rechazó la idea de un pacto de carácter «nacional». Los portavoces populares argumentaron entonces que no era posible fiarse de un Gobierno rodeado de «corrupción» y al que, en su opinión, le quedaba «poco tiempo de vida». Pese a esa oposición, el Gobierno continuó trabajando en la materia y ha elaborado una segunda propuesta, según explicó la presidenta del PSOE, Cristina Narbona.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, no respondió a la propuesta de Sánchez durante los primeros días de la crisis, ni siquiera cuando el jefe del Ejecutivo insistió en ella el domingo tras calificar la situación de «enorme gravedad». Feijóo, que viajaba por Galicia, se limitó a pedir «refrescar el ambiente político» e invocar la «responsabilidad» de todos para trabajar juntos en la extinción, sin comprometerse con la propuesta de pacto. Narbona fue más allá al acusar tanto al PP como a Vox de desobedecer las leyes del Parlamento que regulan las condiciones y funciones de los bomberos forestales, y señaló que comunidades como Andalucía o Madrid no están ampliando sus plantillas de prevención pese a la obligación legal de mantener esos servicios durante todo el año.

El cruce Ayuso-Puente y la polémica sobre la declaración de emergencia

La catástrofe ha agudizado las tensiones entre el Gobierno central y la Comunidad de Madrid. El ministro de Transportes, Óscar Puente, y la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, protagonizaron un cruce de reproches públicos: el ministro acusó a la dirigente popular de «afeblir los servicios públicos» para después «lavarse las manos» ante los incendios, mientras la región presionaba con vehemencia al Gobierno central para que asumiera plenamente la dirección del operativo. Ayuso, que solicitó al Ejecutivo que se hiciera cargo de la emergencia en su comunidad, defendió que la coordinación entre administraciones «está siendo buena» y pidió que continúe así, aunque advirtió de que la crisis «no ha terminado, ni mucho menos».

La polémica se extendió también al propio proceso de declaración de la emergencia de interés nacional, la segunda que se decreta en España tras la aplicada por el apagón eléctrico de abril de 2025. El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, llegó a pedir explicaciones sobre los fundamentos de la petición autonómica para elevar la situación a interés nacional, lo que provocó una respuesta airada de Ayuso, que calificó de «mamarracho» a quien «se ponga en medio a calentar el ambiente». Puente respondió en la misma red social devolviendo el insulto a la presidenta madrileña, en un episodio que ilustra hasta qué punto la gestión de la catástrofe se ha visto atravesada por la confrontación partidista.

Vox, el Rey y el contraste con la unidad del Mundial

El líder de Vox, Santiago Abascal, socio de coalición del PP en cuatro comunidades autónomas, difundió un vídeo en redes sociales en el que responsabilizó de los incendios al «fanatismo climático» de los socialistas en el Gobierno, una posición que rechaza vincular la magnitud de la catástrofe al cambio climático y que contrasta con el diagnóstico de los expertos forestales consultados por distintos medios, quienes atribuyen el fenómeno a una combinación de calor extremo, sequía y abandono rural agravada por el calentamiento global. Frente a esa lectura, organizaciones ecologistas como WWF, SEO/BirdLife o Greenpeace reclamaron a las distintas administraciones que alcancen el pacto de Estado propuesto por Sánchez para superar lo que calificaron de «negacionismo de elevadísimos costes».

En medio de esta disputa, el rey Felipe VI, que se desplazó junto a la Unidad Militar de Emergencias a las zonas afectadas, hizo un llamamiento a la unidad sin entrar en el debate partidista: «Les pido a los responsables políticos la prueba de que se están empleando todos los medios posibles», trasladó el monarca durante su visita a los evacuados de la Sierra Oeste madrileña. El sociólogo Fernando Vallespín señaló en las páginas de un diario de referencia el contraste entre la comunión colectiva vivida hace apenas una semana por la victoria de la selección española en el Mundial de fútbol y la incapacidad de replicar ese mismo espíritu de unidad ante la devastación forestal, una paradoja que resume el estado de la vida pública española en pleno verano de emergencia.

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